Finaliza controvertida operación del ICE en Minneapolis tras 72 días de tensión
La brutal represión migratoria ejecutada por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minneapolis ha llegado a su fin, no por remordimiento ante las graves consecuencias humanas, sino por el severo daño político infligido al presidente Donald Trump y al Partido Republicano, a escasos nueve meses de las cruciales elecciones de medio término.
Anuncio oficial del "zar fronterizo"
Tom Homan, designado por Trump como "zar de la frontera", anunció este jueves la conclusión de la Operación Metro Surge, lanzada en diciembre contra la comunidad somalí de Minnesota. "Le propuse, y el presidente estuvo de acuerdo, que concluya la operación", declaró Homan en conferencia de prensa matutina en Minneapolis, señalando una reducción progresiva de efectivos.
Durante 72 días, un contingente de hasta 3,000 agentes federales del ICE y la Patrulla Fronteriza (CBP) se desplegaron en el estado, enfrentando un rechazo masivo de la sociedad y de las autoridades demócratas locales. Homan afirmó que la campaña logró "resultados satisfactorios" y que "Minnesota ya no es un estado santuario para delincuentes", aunque omitió detalles sobre los antecedentes de los más de 4,000 arrestos realizados.
Dos muertes que encendieron la protesta
La operación dejó un saldo trágico:
- Renée Good, poeta y madre de tres hijos de 37 años
- Alex Pretti, enfermero de cuidados intensivos para veteranos, también de 37 años
Ambos ciudadanos estadounidenses fueron asesinados a tiros por agentes en incidentes separados. La muerte de Pretti, ocurrida mientras protestaba contra las redadas, elevó la tensión hasta el punto de que Trump amenazó con invocar la Ley de Insurrección para desplegar el ejército, generando protestas masivas contra lo que muchos calificaron como deriva fascista.
Consecuencias políticas y reorganización ciudadana
La caída en picado de la popularidad de Trump en las encuestas, junto con la máxima tensión social, llevó a la destitución del comandante de la Patrulla Fronteriza, Greg Bovino, cuya vestimenta similar a la de la Gestapo nazi causó indignación pública.
Mientras tanto, la ciudadanía de Minnesota se organizó de manera extraordinaria:
- Crearon grupos en Signal para intercambiar información sobre avistamientos de agentes
- Documentaron operaciones con grabaciones y obstruyeron acciones con silbatos
- Demostraron que los 3,000 agentes federales superaban el total de policías locales de Minneapolis
"Pensaron que podrían doblegarnos, pero el amor por nuestros vecinos y la determinación de perseverar pueden sobrevivir a una ocupación", declaró el alcalde Jacob Frey, quien expresó "optimismo" ante el fin de la operación, pero advirtió sobre la necesidad de una "gran recuperación" para negocios afectados.
Legado y próximos pasos
Aunque finaliza el despliegue masivo, Homan adelantó que un pequeño contingente permanecerá para transferir el control a la oficina local. El anuncio coincide con negociaciones en el Capitolio sobre financiación del Departamento de Seguridad Nacional, donde la falta de acuerdo podría provocar el segundo cierre parcial del gobierno en el año.
Ninguno de los agentes responsables de las muertes de Good y Pretti ha sido arrestado, y la administración Trump continuó defendiendo a sus efectivos, catalogando a las víctimas como "terroristas domésticos". La comunidad de Minneapolis, sin embargo, ha demostrado que la resistencia organizada puede enfrentarse incluso a las operaciones más agresivas del gobierno federal.



