Caída Alarmante de Remesas en 2025 por Temor Migratorio en Estados Unidos
El flujo de remesas hacia México experimentó un desplome significativo durante el año 2025, según un reporte detallado del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA). La disminución superó el 4% interanual, marcando un retroceso preocupante en una de las principales fuentes de ingresos para miles de familias mexicanas.
El Factor Clave: Miedo a la Detención y Deportación
Uno de los elementos centrales que explica esta contracción es el temor creciente entre los migrantes mexicanos en Estados Unidos a ser detenidos y deportados por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Este miedo ha llevado a una asistencia irregular o ausencia en los puestos de trabajo, impactando directamente en los ingresos laborales disponibles para enviar a sus familiares.
La masa salarial de los trabajadores inmigrantes mexicanos en Estados Unidos se redujo de 383,515 millones de dólares a 369,325 millones de dólares entre el segundo trimestre y el cierre de 2025. Esta caída en los ingresos se tradujo en una menor capacidad para realizar transferencias monetarias.
Destino de los Ingresos y Porcentajes de Envío
Los migrantes mexicanos destinaron únicamente el 16.2% de su ingreso laboral a remesas durante 2025, frente al 16.7% registrado en 2024. El resto de sus salarios, equivalente al 83.8%, se utilizó para cubrir gastos esenciales como:
- Manutención y salud
- Pago de impuestos y seguridad social
- Hipotecas y otros pasivos
- Posibles ahorros personales
En términos concretos, las remesas provenientes exclusivamente de Estados Unidos ascendieron a 60,000 millones de dólares en 2025, lo que representa una disminución de 2,523 millones de dólares respecto al año anterior.
Contracción en Otras Regiones y Migrantes en Tránsito
La situación se agravó con una caída aún más pronunciada en los envíos desde Canadá y el resto del mundo. Las remesas desde Canadá sumaron 930 millones de dólares, un retroceso del 15.1% en comparación con 2024. Mientras tanto, las transferencias desde otras regiones alcanzaron 855 millones de dólares, lo que equivale a una baja del 23.8%.
Además, el CEMLA destacó que las transferencias para migrantes en tránsito, particularmente aquellos originarios de Centroamérica que atraviesan México rumbo a Estados Unidos, también presentaron una severa contracción durante el año pasado. Este fenómeno refleja las complejidades adicionales en los flujos migratorios y económicos de la región.
Este desplome histórico de las remesas subraya la vulnerabilidad económica vinculada a las políticas migratorias y la situación laboral de los mexicanos en el extranjero, con repercusiones directas en la economía familiar y nacional.



