Encuentro Therian en la UANL fracasa: solo dos asistentes y permisos denegados
Fracaso de reunión therian en UANL con solo dos asistentes

Fracaso total de encuentro therian en la UANL: solo dos asistentes y permisos oficiales denegados

La tan esperada Primera convivencia therian de la UANL, anunciada con bombo y platillo en redes sociales, resultó en un rotundo fracaso este viernes. El evento, programado para las 15:00 horas en la Explanada de Rectoría de la Universidad Autónoma de Nuevo León, apenas logró reunir a dos jóvenes, quienes acudieron con máscaras y disfraces animales, en un intento fallido por congregar a más participantes.

Desinterés estudiantil y desmentido oficial

Pese a la amplia difusión en plataformas digitales, la convocatoria no generó el eco esperado entre el estudiantado. En días previos, la propia UANL había desmentido oficialmente la realización del encuentro, negando cualquier permiso o autorización para su celebración en sus instalaciones. Esto dejó a los organizadores en un limbo legal y contribuyó al escaso interés mostrado por la comunidad universitaria.

Los dos únicos asistentes, un joven con un gorro con cabeza de perro y una joven con una máscara de dinosaurio, admitieron que su participación fue más por diversión que por una identificación profunda con algún animal. Ante la desoladora concurrencia, optaron por compartir un beso y relajarse, transformando el evento en un momento de esparcimiento personal más que en una reunión colectiva.

Futuros eventos en riesgo por falta de permisos

La situación se complica aún más para la comunidad therian, ya que se había anunciado otra reunión para el domingo en el Parque Fundidora. Sin embargo, la administración del recinto ha negado categóricamente la existencia de cualquier permiso para su realización, poniendo en duda la viabilidad de futuros encuentros. Esto subraya los desafíos logísticos y de organización que enfrentan estos grupos minoritarios en espacios públicos.

El fracaso de este evento en la UANL refleja una falta de coordinación y apoyo institucional, así como un posible desinterés generalizado. Aunque los therians buscan espacios para expresar su identidad, la negativa de permisos y la baja asistencia sugieren que aún hay un largo camino por recorrer para su aceptación y visibilidad en la sociedad.