En exactamente diez días se dará a conocer la sentencia contra Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán y Griselda López. Ovidio se encuentra detenido en la cárcel de alta seguridad de Florence, Colorado, mientras que su madre reside en Estados Unidos como parte de los acuerdos de colaboración que sus hijos Ovidio y Joaquín establecieron con las autoridades estadounidenses.
El caso Ovidio Guzmán y su impacto en el sexenio de AMLO
El caso de Ovidio Guzmán es clave porque cruza todo el sexenio de López Obrador, desde la explosión del tráfico de fentanilo, en el que Ovidio estuvo directamente relacionado, pasando por el culiacanazo, la primera gran demostración de que la política de abrazos y no balazos se había impuesto en la administración, hasta su detención en Jesús María, en enero de 2023. Allí, el Ejército mexicano realizó el único operativo de esa magnitud en el sexenio, lavando la afrenta del culiacanazo.
Se dijo en días pasados que la detención de Ovidio fue la demostración de que el expresidente López Obrador no fue condescendiente o cómplice de grupos criminales. En realidad, se trató de algo completamente diferente, y eso se puso de manifiesto con la decisión de Ovidio de no frenar su extradición a Estados Unidos y convertirse en testigo protegido.
La reconfiguración del Cártel de Sinaloa
A Ovidio Guzmán, después del culiacanazo, le ocurrió algo similar a lo que le pasó a su padre, El Chapo Guzmán, tras su segunda fuga del penal del Altiplano: se convirtió en un personaje perseguido y operativamente desactivado de las principales áreas de la organización que manejaba su medio hermano, Iván Archivaldo. Mientras El Chapo era el hombre más buscado del mundo, el operador del cártel durante todos esos años fue El Mayo Zambada. Lo mismo sucedió con Ovidio: pasó de ser un operador clave en el tráfico de fentanilo a perder protagonismo porque se sabía que estaba en la mira de Estados Unidos y del Ejército mexicano.
Quienes manejaban el cártel y tenían la relación con el gobierno de Rocha y los funcionarios ahora acusados eran Iván Archivaldo y su otro hermano, Alfredo. Por eso comienzan las divisiones entre los medios hermanos. Iván era el verdadero líder de la organización y se sentía el heredero de su padre. Ovidio y Joaquín parecían, y demostraron serlo, más débiles y prefirieron aceptar su culpabilidad en Estados Unidos que entrar en una guerra interna. Griselda, que manejaba buena parte de las relaciones políticas de su exesposo y de sus hijos, también buscó refugio en Estados Unidos. La concentración de poder de Iván y la colaboración de Ovidio y Joaquín con las autoridades fue uno de los capítulos determinantes para la alianza entre diferentes grupos y El Mayito Flaco, hijo de El Mayo, que tiene hoy a Iván y Los Chapitos contra las cuerdas.
El operativo militar en Jesús María
En ese contexto se da el operativo militar en Jesús María en enero de 2023, solo equiparable al que se realizó para intentar detener a Nemesio Oseguera, El Mencho, años después. Ese operativo acabó con la detención de Ovidio y probablemente cambió la correlación de fuerzas dentro del Cártel de Sinaloa, comenzando la reconfiguración que hoy vemos en el crimen organizado en el país. Esa acción debe estar plenamente en el haber del Ejército mexicano.
La coalición de Marco Rubio
Habrá que aquilatar con el tiempo la trascendencia del discurso de Marco Rubio en el lanzamiento de una red internacional de lucha contra lo que llama el terrorismo internacional de izquierda, que engloba, dijo Rubio, a “anticapitalistas, antiimperialistas, comunistas, anarquistas o marxistas. Su naturaleza fundamental es siempre la misma: un resentimiento ponzoñoso, disfrazado con el lenguaje de la igualdad, la justicia y la liberación”.
Ahí participó también el secretario del Tesoro, Scott Bessent, que fue tan claro como Rubio: “Identificaremos, dijo, la financiación ilícita, por muy hábilmente que se oculte. Desmantelaremos las redes que alimentan el terrorismo político, por muy respetables que parezcan sus fachadas. Perseguiremos a quienes fomentan la violencia política, por muy lejanas que sean sus jurisdicciones”. Es probablemente uno de los pasos más firmes de Rubio perfilándose para la sucesión de Trump en 2030, pero también es parte de una estrategia que la Casa Blanca y el Departamento de Estado han seguido con precisión desde el regreso de Trump al poder. Quien crea que eso no tiene nada que ver con México o que cambiará con el resultado de las elecciones de medio término en noviembre próximo, no está leyendo la realidad.
La detención de Ruffo Appel
No sé si Ernesto Ruffo Appel, que fuera el primer gobernador de oposición en Baja California en 1990, es o no responsable de los delitos de los que se le acusa. Me llama la atención que haya sido detenido exactamente en medio de la crisis del gobierno de Marina del Pilar en ese mismo estado y también de importantes movimientos internos en la FGR. También llama la atención que, una vez más, el gobierno es ágil y puntual en la detención de sus opositores, mientras que en las filas del oficialismo, comenzando por el gobernador Rocha Moya, lo que existe es una defensa que sobrepasa cualquier límite.



