El concepto de desaprender se ha convertido en una de las habilidades más valoradas en el mercado laboral actual, impulsado por la transformación digital y la inteligencia artificial (IA). Según Ryan Lufkin, vicepresidente de estrategia de aprendizaje global de Instructure, obtener conocimiento ya no debe ser el objetivo final de los estudiantes, sino aprender a sumar vivencias, experiencia y desarrollar flexibilidad para transitar en entornos cambiantes.
El desafío de la acumulación de conocimiento
Por décadas, acumular conocimientos y convertirse en experto de un solo tema era considerado el camino seguro al éxito laboral. Sin embargo, la transformación digital y la irrupción de la IA exigen una adaptación y adquisición de habilidades constante. El aprendizaje permanente (lifelong learning) ya es parte integral de los entornos educativos y laborales.
El futurólogo Alvin Toffler advirtió hace años que los analfabetas del futuro serían aquellos que no aplicaran la fórmula aprender-desaprender-reaprender. Este proceso no solo aplica a temas educativos, sino también al crecimiento personal y empresarial.
Habilidades de adaptación: lo que buscan los empleadores
Los responsables de Recursos Humanos hoy buscan en los candidatos habilidades de adaptación que deben promoverse desde las instituciones educativas. Según el reporte "Escasez de Talento 2025" de ManpowerGroup, en 2025 el 74% de los empleadores a nivel global reportaba dificultades para encontrar el talento que necesitan. En México, la cifra es del 70%.
La OCDE, en su informe más reciente, ratifica que las economías se mueven hacia un modelo "skills-first" y analiza desafíos como la fragmentación de los sistemas de habilidades, la necesidad de infraestructuras de datos interoperables y la mejora de la coordinación entre educación superior, formación profesional y aprendizaje para adultos.
Avances en México hacia la economía de habilidades
En México, el reto también radica en impulsar un cambio cultural en las empresas para que adopten prácticas de contratación basadas en competencias, combinadas con cualificaciones tradicionales. No obstante, el país cuenta con avances importantes hacia la economía "skills first" y el impulso de las microcredenciales.
Universidades como el Tec de Monterrey impulsan modelos educativos que promueven el dominio de habilidades a través de microcredenciales. La Universidad Anáhuac las destaca como el acceso a un mundo globalizado. Desde el sector público, la Secretaría de Educación Pública (SEP), a través de CONOCER, da respaldo oficial a la certificación de habilidades.
Tendencias educativas para 2026
El Instituto para el Futuro de la Educación (IFE) señala que en el top de tendencias educativas para 2026 se encuentran: microcredenciales con validez laboral e internacional, evaluación del aprendizaje, capacitación en IA y aprendizaje a lo largo de la vida. La ruta de aprendizaje hoy es flexible y personalizable.
Estar abiertos a cuestionar lo que sabemos y transformarlo para hacerlo valioso nos ofrece horizontes enriquecedores. Este ciclo de aprender-desaprender-reaprender es clave para mantenernos vigentes en cualquier ámbito de acción.
Ryan Lufkin concluye: "Obtener conocimiento no debe ser el objetivo final de los estudiantes, sino aprender a sumar vivencias, experiencia y desarrollar flexibilidad para transitar en entornos cambiantes. El reto de las universidades es diseñar rutas de aprendizaje que permitan a las personas descubrir su potencial y construir sistemas que faciliten demostrar lo aprendido en diferentes etapas de la vida."



