Desde que Ismael 'El Mayo' Zambada fue derribado —secuestrado y enviado a Estados Unidos el 25 de julio de 2024—, Sinaloa ha sumido en un récord de violencia e impunidad. En estos dos años, el estado contabiliza tres mil 45 homicidios dolosos y cuatro mil 635 desapariciones, un promedio de 4.2 homicidios diarios. El mes más violento fue junio de 2025 con 207 homicidios (6.9 casos al día). Unas 80 mil personas han sido desplazadas de sus hogares, tanto en zonas rurales como urbanas. Además, 14 mil elementos de las Fuerzas Armadas han sido asesinados en la entidad, mientras la operación criminal persiste sin freno.
Impacto económico y social devastador
La economía sinaloense se ha desplomado. Según la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), cuatro mil 500 unidades de negocio han cerrado o sufrido daños graves, y se advierte sobre una posible quiebra masiva en los sectores formal e informal. Unas 40 mil personas perdieron su empleo. Tanto Culiacán como Mazatlán son descritas como ciudades muertas, con un estado de sitio virtual: a las seis de la tarde, la actividad casi se detiene. En Mazatlán, desde hace 15 días, los enfrentamientos violentos son constantes, interpretados como un intento de La Mayiza de tomar territorio que fue de Los Chapitos.
El robo de vehículos con violencia se disparó: más de cuatro mil autos robados en dos años. Los bloqueos de carreteras, balaceras en rutas rurales y la quema de camiones de carga paralizaron el flujo logístico de mercancías y pasajeros hacia el norte y sur del país. Esto distorsionó los precios, afectados tanto por la contracción de actividades legales como por la falta de flujo de dinero ilícito.
Gobernador ausente y acusado de complicidad
Mientras la violencia azota al estado, el gobernador Rubén Rocha Moya, acusado abiertamente por Estados Unidos de complicidad con el narcotráfico, lleva tres meses de licencia con goce de sueldo. También el senador Enrique Inzunza está señalado. Rocha apareció bailando el mismo día del aniversario del secuestro de El Mayo, e Inzunza presume en redes y juega golf. El gobierno federal, bajo la política de 'abrazos no balazos' impulsada por Andrés Manuel López Obrador y continuada por Claudia Sheinbaum, se niega a depurar el virtual narcoestado.
El presidente López Obrador y a veces la presidenta Sheinbaum han dicho que la captura de El Mayo disparó la violencia. Pero, en realidad, lo que la generó fue el empoderamiento criminal propiciado por esa política y la complicidad para permitir que personajes como Rocha o Inzunza llegaran al poder en colusión con grupos criminales. Una vez exhibido el entramado, el gobierno se niega a desmantelarlo.
El secuestro de El Mayo y el montaje de la fiscalía
El 25 de julio de 2024, Zambada fue secuestrado cuando acudió a una reunión con el gobernador Rocha y Héctor Melesio Cuén, convocada por su ahijado Joaquín Guzmán López, hijo de El Chapo. La reunión buscaba resolver divisiones internas: Rocha apoyaba a Los Chapitos, mientras Cuén respaldaba a Zambada. Según versiones oficiales, los guardaespaldas de Zambada (dos integrantes de la Policía Judicial estatal, uno comandante) fueron eliminados al llegar, así como Héctor Melesio Cuén, diputado electo. El Mayo fue reducido, llevado a un aeropuerto semiclandestino y trasladado a Estados Unidos.
Esa misma noche, la Fiscalía General del Estado, encabezada por Sara Bruna Quiñonez —muy cercana a Inzunza—, realizó un montaje en video para simular que Cuén había sido asesinado en una gasolinera durante un robo de vehículo. La Fiscal renunció con el agradecimiento público de Rocha y nadie la molestó. La Fiscalía General de la República investigó y comprobó que todo fue falso, que Cuén y los guardaespaldas fueron asesinados en la finca, pero no hubo consecuencias. Esta semana se informó que la información del caso queda embargada hasta 2031.
Cínica alianza política en marcha
Para ejemplificar la impunidad, el líder del Partido Sinaloense (PAS), Robespierre Lizárraga —sucesor de Cuén—, declaró el sábado que el PAS analiza aliarse con Morena para las elecciones de 2027, a pesar de que en Morena están quienes asesinaron a su líder histórico. Esto ocurre mientras todo indica que La Mayiza se impone en la guerra interna frente a Los Chapitos. Sinaloa sigue siendo el reino de la impunidad.



