Izquierdista María Balcázar asume presidencia interina de Perú tras destitución de José Jerí
El izquierdista José María Balcázar fue elegido este miércoles para encabezar el Parlamento peruano y accedió automáticamente a la presidencia interina del país, apenas un día después de la destitución de José Jerí mediante un veloz juicio político. Este acontecimiento marca un nuevo capítulo en la crónica inestabilidad política que afecta a Perú desde 2016, caracterizada por un pulso constante entre un Legislativo fuerte y un Ejecutivo débil.
Elección en sesión extraordinaria
El abogado de 83 años recibió 60 votos en una sesión extraordinaria realizada la noche del miércoles en el local del parlamento peruano, donde compitió contra otros tres candidatos. En su juramentación, Balcázar declaró solemnemente: "Juro por Dios, por la patria, por la paz, ejercer fielmente el cargo de presidente de la república, y asumo de acuerdo con la constitución política del Perú".
Los otros postulantes para dirigir el Congreso y suceder a Jerí durante estos pocos meses fueron:
- María del Carmen Alva, expresidenta del parlamento en 2021 y portavoz del partido de centro derecha Acción Popular.
- Edgard Reymundo, un socialista con dilatada trayectoria política.
- Héctor Acuña, representante independiente cuestionado por posibles conflictos de interés.
Contexto de la destitución de Jerí
José Jerí, de 39 años, había asumido la presidencia en octubre del año pasado tras reemplazar a Dina Boluarte, quien fue destituida en un juicio político exprés alegando su incapacidad para resolver una ola de extorsiones y asesinatos. Sin embargo, el Congreso que inicialmente lo consideró idóneo lo destituyó el martes por "inconducta en sus funciones y falta de idoneidad para ejercer el cargo", también mediante un proceso acelerado.
La caída en desgracia de Jerí comenzó en enero cuando la fiscalía le abrió una investigación por presunto "tráfico de influencias y patronazgo ilegal de intereses" tras conocerse una cita encubierta con un empresario chino que mantiene negocios con el gobierno. Su situación se complicó este mes con otra indagación sobre "tráfico de influencias" por su presunta intervención en la contratación de nueve mujeres en su administración.
Reacciones y perspectivas políticas
Tras su destitución, Jerí publicó en la red social TikTok un mensaje donde calificó como "un honor" servir al país, afirmando: "Servir al Perú fue y seguirá siendo un honor. Me voy con el corazón lleno y en paz. No es sencillo resolver en meses lo que lleva décadas pendiente, pero cada paso se dio con convicción, responsabilidad y entrega". Además, destacó que dejó encaminado el compromiso de garantizar elecciones limpias y transparentes, y fortalecer la seguridad como base para un país con orden y futuro.
El constitucionalista Aníbal Quiroga expresó su preocupación a la AFP, señalando: "Si gana la izquierda sería un retroceso, va a ser un Castillo dos", en referencia al expresidente Pedro Castillo. Por su parte, el politólogo Fernando Tuesta de la Universidad Católica advirtió que esta crisis podría representar una carga electoral para partidos como Fuerza Popular, de Keiko Fujimori, que apoyaron a Jerí.
El analista político Augusto Álvarez subrayó que la estabilidad del octavo jefe de Estado desde 2016 no está garantizada, afirmando: "No se puede asegurar que quien reemplace a Jerí pueda llegar a julio". Balcázar dirigirá Perú hasta la toma de posesión de su sucesor el 26 de julio, tras las elecciones presidenciales programadas para el 12 de abril, donde un número récord de más de 30 candidatos aspiran a la presidencia y marcarán el regreso a un Parlamento bicameral.
Perú continúa atravesando una profunda crisis de inestabilidad institucional salpicada por escándalos e investigaciones contra los jefes de Estado de los últimos años, un contexto que pone en duda la capacidad de cualquier gobierno interino para garantizar la transparencia electoral y la gobernabilidad en los próximos meses.