Enfrentamiento explosivo en el Senado por acusaciones de narcotráfico
El ambiente en el Senado de la República se tornó sumamente tenso este miércoles cuando el senador Saúl Monreal de Morena y la legisladora Lilly Téllez del PAN protagonizaron un acalorado enfrentamiento marcado por gritos, acusaciones directas y la intervención de dispositivos móviles para grabar la discusión.
El detonante: acusaciones de vínculos con el narco
El conflicto estalló cuando Téllez, desde su escaño, lanzó su frecuente acusación de que miembros de Morena mantienen vínculos con el narcotráfico. La senadora panista acababa de abandonar la tribuna después de que la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, ordenara cerrarle el micrófono por exceder su tiempo asignado durante la discusión del llamado Plan B.
Ante esta provocación, Monreal reaccionó con vehemencia: "Y usted demuéstremelo, demuéstrelo a mí, usted demuéstreme. De acusaciones no... Demuéstreme que yo soy un narco, y se lo demuestro yo. No tiene derecho a acusar. Demuéstremelo, demuéstremelo en las instancias jurídicas".
El duelo verbal se intensifica
El intercambio escaló rápidamente cuando Monreal gritó: "Usted es una hipócrita, usted es una farsante, usted es una farsante. No voy a permitir eso". En respuesta, Téllez activó su smartphone y se acercó a la tribuna para grabar al morenista, quien ya mostraba evidentes signos de cólera.
Monreal continuó desafiando a su colega: "Demuéstreme, y la reto, la reto, la reto, aunque me grabe. La reto, y si no me demuestra se va a retractar, se va a retractar. De mi parte no, se va a retractar. Usted es una farsante. Demuéstreme. Si no me demuestra, si no me demuestra se va del Senado, se va del Senado".
La situación requirió la intervención de la senadora Margarita Valdéz, quien acudió a la tribuna para intentar calmar a Monreal, mientras la presidenta Castillo insistía en que no cayera en provocaciones.
La crispación se extiende en el pleno
El ambiente se enrareció aún más con la intervención de Mayuli Martínez del PAN, quien elevó la intensidad de su discurso mencionando a políticos de Morena señalados de nexos delictivos: "Puedo seguir mostrando la lista de narcopolíticos que están vinculados con el crimen organizado. Y sí están las pruebas, aquí se los han puesto a ustedes públicamente, por eso se los está llevando la chingada en México a su partido".
Martínez agregó: "Les está llevando la chingada a su partido, por eso quieren sacar a la Presidenta a las elecciones para poder ayudar a sus candidatos. Ese es el trasfondo. No es revocación, es reelección lo que ustedes buscan".
El triunfo del PT en medio del caos
Mientras la tribuna ardía con el enfrentamiento verbal, en los escaños de Morena se negociaba a contrarreloj. Tras el anuncio de Alberto Anaya del PT de que no respaldarían los cambios a la revocación de mandato, el coordinador de Morena, Ignacio Mier, buscó una salida técnica.
Finalmente, el procedimiento se definió: el PT presentó una reserva al artículo 35 para excluir los cambios a las reglas de la revocación de mandato del Plan B. Esta fue la única reserva aceptada, concretando así el triunfo petista de impedir que la revocación coincidiera con las elecciones federales.
Al conocerse el resultado, la oposición estalló en gritos de "¡Sí se pudo, sí se pudo, sí se pudo!" cuando el voto unánime del pleno, a mano alzada, rechazó la propuesta presidencial.
El episodio dejó en evidencia las profundas divisiones políticas que caracterizan la actual legislatura, con acusaciones graves que trascienden el debate parlamentario para adentrarse en terrenos de grave implicación legal y moral.



