Resulta inimaginable justificar la actuación del secretario de Educación, Mario Delgado, respecto al intento de reducción del calendario escolar. Su decisión y acción política evidencian una incompetencia inexplicable. Este artículo problematiza lo mucho que dijo de manera desarticulada y que nos atañe directamente.
La crisis educativa y las poli crisis de los cuidados
Si Mario Delgado se hubiera posicionado como un eje vertebral en la construcción de un sistema y una sociedad del cuidado desde su responsabilidad como secretario de Educación, habría sabido explicar que la crisis educativa no solo se debe a la baja calidad, sino que es un detonador central de lo que muchas académicas denominan las poli crisis de los cuidados. Hoy, cuidar de otros, ser cuidado y autocuidarse es un derecho humano reconocido por la Corte Internacional. Sin embargo, este derecho está atravesado por múltiples crisis que perpetúan que las mujeres asuman la responsabilidad de este trabajo, así como las familias que suplen la ausencia del Estado.
Impacto de las crisis en la sociedad del cuidado
La crisis educativa, la organización del trabajo, la crisis del tiempo propio, la crisis climática, las migraciones y muchas otras impactan en la deseable formación de sociedades del cuidado y de estados que garanticen estos derechos más allá del asistencialismo. Las grandes teóricas de la economía feminista definen la sociedad del cuidado como un entramado basado en la corresponsabilidad social y de género entre hombres y mujeres para distribuir las tareas del cuidado, que atraviesan dimensiones como el trabajo y la educación, ejes centrales en un régimen del bienestar capaz de articular armónicamente las labores del Estado, el mercado, las familias y las comunidades: el llamado diamante del cuidado.
El debate del siglo XXI
Una sociedad del cuidado se define por armonizar, desde el Estado, todos los derechos humanos en torno al derecho humano de cuidar, ser cuidado y autocuidarse. Este es el debate más importante del siglo XXI. Construir las sociedades del cuidado es mucho más complejo que lo aquí expuesto, pero es crucial entenderlo. Cuidar de otros, ser cuidado y autocuidarse ya es un derecho humano. En él se articula de manera primordial la forma en que opera la educación para instrumentalizar el derecho de las infancias y adolescencias a la educación, pero también otros derechos fundamentales como el derecho de las mujeres al trabajo formal y remunerado, y el derecho al uso del tiempo propio de todas las personas.
La oportunidad perdida de Mario Delgado
Mario Delgado no supo decirlo de manera clara: pensar en las escuelas como entes transformadores garantiza a las mujeres el derecho a un trabajo formal mientras sus hijos e hijas tienen una jornada de tiempo completo, algo que ahora no existe y que desapareció con la 4T. Permitiría también que las personas adultas mayores no cuiden de sus nietos solo por amor, sino que garanticen su propio derecho a envejecer con dignidad. No se trata de no saber qué hacer con los hijos o pensar que las escuelas son guarderías. El secretario nunca supo definir qué representa la escuela ante el ocio y la convivencia, ante el trabajo obligado de padres y madres con jornadas extenuantes, porque el trabajo es otro eje vertebral de los sistemas y sociedades del cuidado. Si el trabajo no cambia, nadie puede cuidar.
No, secretario, las empresas o el neoliberalismo no son los únicos responsables de ser inflexibles en horarios o cargas laborales. Al margen de la inexplicable resistencia de la iniciativa privada a iniciativas como vacaciones dignas, ampliación de licencias de paternidad y reducción de la jornada laboral, el Estado y usted también son responsables. Usted no solo decidió imponer su lógica política con respecto a la reducción del calendario escolar, sino que desaprovechó la oportunidad de colocarse en el centro de la construcción de una sociedad de cuidados capaz de transformar la arquitectura de las instituciones del Estado y, al mismo tiempo, trabajar por la transformación de la educación del país para generar movilidad social que abone a la dignidad de todas las personas.
El verdadero debate
El debate social fue la reducción del calendario escolar, pero en el centro, el verdadero debate es la ausencia de una visión de Estado que construya un sistema y una sociedad de cuidados capaz de desmontar la pobreza laboral y de tiempo en la que vivimos. Mario Delgado dijo muchas cosas vergonzosas porque es un secretario que solo hace política, pero, sobre todo, porque fue incapaz de explicar bien. El tema a debate fue la inexplicable ampliación del período vacacional, pero en el fondo, el debate es por qué somos incapaces de colocar el cuidado al centro y construir una sociedad de cuidados que nos permita vivir con dignidad.



