El presidente de Andalucía, Juanma Moreno, perdió la mayoría absoluta del Partido Popular en las elecciones celebradas este domingo, por lo que dependerá de Vox para formar gobierno en la región más poblada de España. El resultado supone un revés para la estrategia de Moreno, quien adelantó los comicios con la esperanza de ampliar su ventaja y enviar un mensaje de moderación frente a la derecha radical de Isabel Díaz Ayuso.
Resultados electorales
Contra lo que pronosticaban las encuestas, el PP perdió cinco escaños y la mayoría absoluta, obteniendo 58 escaños, mientras que Vox ganó un escaño, alcanzando 14. Por su parte, el PSOE, que gobernó Andalucía durante tres décadas, perdió dos escaños y se queda con 30. El gran beneficiado fue Adelante Andalucía, una coalición de izquierda regionalista, que captó el voto descontento de los socialistas moderados y logró 5 escaños.
Paradoja de la izquierda
Paradójicamente, el ascenso de Adelante Andalucía fue lo que impidió que el PP mantuviera la mayoría absoluta, abriendo la puerta a un gobierno de coalición entre PP y Vox. Aunque el gobierno de Pedro Sánchez se niega a extrapolar estos resultados a nivel nacional, el patrón se repite por cuarta vez en elecciones regionales: el PP gana pero sin mayoría, quedando a merced de la ultraderecha, mientras la izquierda no suma para gobernar.
Implicaciones nacionales
Pedro Sánchez, reconocido internacionalmente por enfrentarse a Donald Trump y por su postura crítica hacia Israel, busca agotar la legislatura y convocar elecciones en 2027. Sin embargo, si su gobierno cae por pérdida de apoyo parlamentario, podría abrirse la puerta a que Vox entre en un gobierno nacional, algo inédito desde la transición democrática.
Este escenario preocupa especialmente porque muchos jóvenes, desinteresados en el pasado franquista, podrían votar por la ultraderecha, lo que representaría un cambio histórico en la política española.



