El exsecretario de Economía, Ildefonso Guajardo, afirmó que el gobierno federal está trasladando la presión de los precios de los combustibles a los gasolineros, lo que genera incertidumbre en el sector. En declaraciones recientes, Guajardo señaló que esta estrategia podría afectar la estabilidad del mercado y la relación entre el gobierno y los empresarios del ramo.
Contexto de la declaración
Las declaraciones de Guajardo se dieron en el marco de un análisis sobre las políticas energéticas actuales. El exfuncionario criticó la falta de claridad en las decisiones gubernamentales, lo que, según él, provoca que los gasolineros asuman los costos de las fluctuaciones de precios. Esto, a su vez, podría repercutir en los consumidores finales.
Reacciones del sector
La Asociación Mexicana de Empresarios Gasolineros (AMEG) expresó su preocupación ante estas declaraciones. Representantes del sector señalaron que ya enfrentan márgenes de ganancia reducidos y que cualquier nueva presión podría llevar al cierre de estaciones de servicio. Asimismo, pidieron al gobierno establecer mecanismos claros para la fijación de precios.
Implicaciones para los consumidores
Especialistas en economía advierten que si los gasolineros absorben los incrementos, podrían verse obligados a aumentar sus precios para mantener la rentabilidad. Esto impactaría directamente en el bolsillo de los mexicanos, quienes ya enfrentan una inflación elevada. La situación genera un debate sobre la efectividad de las políticas de control de precios implementadas por la administración actual.



