Cárteles no atacarán el Mundial, lo ven como negocio: expertos
Cárteles no atacarán el Mundial, lo ven como negocio

Expertos en seguridad consideran que los grupos mexicanos del crimen organizado carecen de incentivos para perturbar el Mundial de Futbol de este año con ataques que afecten a la población o con estallidos de violencia, porque ellos también se verán beneficiados económicamente por ese evento.

Sin incentivos para atacar

“Yo no advierto intentos de ataques directos al Mundial”, dice a Proceso el especialista en seguridad estratégica Eduardo Vázquez Rossainz. De acuerdo con el autor de la Agenda nacional de peligros y riesgos para México en 2026, los grupos delictivos generan violencia cuando necesitan hacerlo, en función de sus disputas y confrontación con fuerzas de seguridad, pero esto forma parte de su agenda criminal y no de coyunturas externas.

El profesor de la Universidad de las Américas (UDLA) en Puebla sostiene que el evento futbolístico y la agenda delictiva se desarrollarán con agendas paralelas y “la clave está en que si estas agendas convergen, las instituciones deben estar listas para responder”.

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Escenario complejo

Vázquez Rossainz indica que el Mundial se desarrollará en un entorno nacional de alta complejidad, caracterizado por el debilitamiento de los sistemas de seguridad pública y justicia, tensión política, polarización social, inseguridad en vías de comunicación y control territorial incompleto del Estado. Agrega que el evento proyectará una imagen del país hacia el exterior en la que pueden quedar expuestas sus debilidades, como la fuerte presencia del crimen organizado en varias regiones.

Pero el experto señala que México ya ha organizado eventos complejos en entornos de mayor violencia, como los Juegos Panamericanos en Guadalajara (2011), la cumbre del G20 en Los Cabos (2012) y los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Veracruz (2014), “y las instituciones estuvieron a la altura”. Asegura que los mandos medios de seguridad de esa época hoy toman decisiones, con acumulación de experiencia y capacidad.

Advierte que hay presencia de grupos delictivos en áreas metropolitanas clave como Monterrey y Guadalajara, sedes del Mundial, lo que eleva la probabilidad de extorsiones a empresas proveedoras, delitos patrimoniales, infiltración de servicios de seguridad privada y violencia incidental en zonas de alta concurrencia. Además, hoy se viven momentos “de máxima complejidad” a nivel global, y si bien México no es un objetivo histórico del terrorismo internacional, su papel como coanfitrión junto a Estados Unidos “lo ubica en la línea de riesgo indirecto”.

Negocios lucrativos

La socióloga e investigadora de crimen organizado Ana María Cifuentes considera que los cárteles mexicanos, con un amplio portafolio de rentas ilícitas, encuentran “un fuerte incentivo” para controlar la violencia y las disputas territoriales durante el Mundial. Cifuentes sostiene que el evento representa “una excelente oportunidad de negocios muy lucrativos” para el crimen organizado por el control que ejerce sobre actividades como venta de drogas, prostitución, reventa y cobro de piso a negocios turísticos.

Señala que otro estímulo para evitar escaladas de violencia es que llamarían la atención de autoridades mexicanas y de Estados Unidos. “La visibilidad tiene un costo y, por eso, es mucho menos conveniente para ellos cometer ataques o atentados que generen terror entre la población y los turistas”, afirma. La experta en seguridad y socióloga de la UNAM dice que la experiencia en centros turísticos como Cancún y Los Cabos muestra que los grupos criminales evitan “espantar” al turismo internacional porque ellos también se benefician de esos visitantes.

Guadalajara, punto crítico

“El punto crítico para las autoridades mexicanas en este Mundial es Guadalajara, por la fuerte presencia del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), el cual perdió hace dos meses a su jefe y fundador, Nemesio Oseguera Cervantes, el Mencho, y está inmerso en un proceso de transición del que aún no surge un nuevo liderazgo. Incluso, el pasado 27 de abril fue capturado en Nayarit uno de los operadores de confianza del Mencho, Audías Flores Silva, alias el Jardinero, quien se mencionaba entre los posibles sucesores.

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Cifuentes considera que la Ciudad de México parece una sede segura porque es la ciudad con mayor presencia policiaca y allí los grupos delictivos —como La Unión Tepito, Fuerza Anti-Unión, el Cártel de Tláhuac y “franquicias” del CJNG y el Cártel de Sinaloa— actúan de manera “más silenciosa”. De acuerdo con la maestra en relaciones internacionales, los principales riesgos que plantean los cárteles durante el Mundial están relacionados con sus eventuales disputas internas, más que por ataques directos al evento. En Monterrey operan grupos como los cárteles del Noreste, del Golfo, de Sinaloa y el CJNG, en constantes disputas, pero sin relación directa con grandes eventos deportivos.

Un cártel en transición

Para el consultor en seguridad e inteligencia Chris Dalby, el CJNG está entre los grupos criminales que tienen “todo el interés” en que el Mundial “salga muy bien”, a pesar de vivir un proceso de transición por la muerte de su líder, Nemesio Oseguera, ocurrida el 22 de febrero en Tapalpa, Jalisco. Dalby no cree que el CJNG y otros grupos vayan a usar esta oportunidad para causar más violencia “porque hay mucho dinero que se puede hacer de forma criminal durante el Mundial”.

Además, aunque han pasado más de dos meses de la caída del Mencho, esa organización ha seguido operando y hasta ahora no hay evidencia de una lucha por la sucesión que pueda generar un estallido de violencia en Guadalajara y Jalisco. Según Dalby, la transición no afectaría el Mundial e incluso sus nuevos jefes postergarían ajustes hasta después del evento. Las ciudades sedes contarán con despliegues masivos de policías, militares y Guardia Nacional, lo que dificultará el accionar violento del crimen organizado.

El gobierno mexicano y los otros países sede, Estados Unidos y Canadá, están haciendo esfuerzos para garantizar la seguridad del evento “y para asegurarse de que los millones de turistas y los billones de dólares que van a entrar no corran riesgos”. Dalby señala que México es una nación violenta pero también un destino turístico principal, y los visitantes extranjeros “casi nunca tienen contacto con el lado oscuro del país”. Para el experto, “esa misma dinámica va a acontecer durante el Mundial”. El CJNG y todas las organizaciones criminales mexicanas “tienen un incentivo convergente con el gobierno, porque el torneo es una oportunidad comercial lícita o ilícita de gran escala”.