El fotógrafo mexicano Carlos Contreras de Oteyza (1951) denunció que, a tres años de donar su archivo fotográfico al Instituto Cultural de Aguascalientes (ICA), no se ha cumplido con el proyecto de catalogar, clasificar, digitalizar y difundir su acervo, que incluye más de 500,000 instantáneas. En entrevista con Excélsior, el artista expresó su preocupación por el riesgo de que su legado se pierda u olvide.
Un archivo de medio millón de imágenes en riesgo
El conjunto donado incluye la reconocida serie 'El Circo de Bibis', compuesta por fotografías captadas en los años 80 que retratan la realidad de un humilde circo itinerante de barrio liderado por el payaso Bibis. También contiene proyectos realizados con artistas como Joaquín Sorolla, Manuel Felguérez, Germán Cueto, Rodolfo Morales, Vlady, Juan Soriano y Rafael Cauduro, entre otros. “Con todos ellos hice libros o publicaciones de catálogos, así que hay mucho archivo de pintores”, comentó el fotógrafo, galardonado en 2008 con la Medalla al Mérito Fotográfico y bisnieto del escultor mexicano Jesús F. Contreras.
El acervo también incluye negativos y fotografías de una década de trabajo en el circo, materiales dedicados al pueblo Cora (1969), registros de la matanza de los chivos en Tehuacán, Puebla, y otras imágenes de costumbres y tradiciones en Chiapas. “Es un archivo importante, que tiene mucha variedad y que está resguardado en las bodegas del ICA, ubicadas donde antiguamente estaba la fábrica de ferrocarriles, en Aguascalientes, con unas bóvedas con un perfecto control de temperatura y humedad... Pero no se ha hecho nada con todo eso”, señaló.
Promesas incumplidas y falta de acceso al material
Contreras de Oteyza explicó que el acuerdo con las autoridades culturales consistía en escanear el medio millón de fotos y ponerlo en la red para compartirlo y usarlo. “Por mí no hay ningún problema y con que me den el crédito es suficiente. Eso fue lo que se planteó, porque lo que me interesa es que todo eso no quede en el olvido”, advirtió. Sin embargo, asegura que el ICA no ha cumplido: “Se quedaron con todo con la promesa de que se iba a hacer un catálogo virtual y que se difundiría ampliamente... Yo no las quiero tener abajo de mi escritorio, pero no han hecho nada. Incluso me ofrecieron trabajo, porque quién mejor para manejar ese archivo que el autor. A ellos les convenía. Pero me han tomado el pelo, me dan largas y, de repente, me echan toritos para entretenerme un rato y me dejan en la misma situación”.
El fotógrafo indicó que el material fue llevado entre 2022 y 2023, y desde entonces no ha tenido acceso a su obra. “Yo sólo conservo cerca de 3,000 fotografías (digitales), lo cual ellos también tienen, porque yo hacía un respaldo en DVD”. Además, firmó múltiples documentos, pero señala que se llevaron objetos que no eran parte de la donación, como una colección de cuadros de pintores, que debía ser en comodato, situación que no se ha aclarado. Aunque le han prometido una visita a Aguascalientes, “le siguen dando vueltas”.
Detalles del convenio firmado con las autoridades
Contreras de Oteyza compartió con Excélsior copia del contrato de donación. El documento fue firmado por Alejandro Vázquez Zúñiga, actual titular del ICA, y contó con el aval de Katia Lorena Bárcenas, encargada del despacho del Archivo General del ICA, y José de Jesús Ortiz, titular de Administración. El convenio detalla que el fotógrafo entregó 30 cajas con material documental bibliográfico, 51 cajas con fotografías, 17 cajones con fotos y obra artística, cerca de 500 discos compactos con instantáneas digitalizadas y cerca de 140 objetos entre cámaras y lentes, en dos fechas: el 15 de diciembre de 2022 y el 3 de abril de 2023.
La cláusula Décimo octava, bajo el concepto “Procedimiento de Catalogación”, indica que “las partes autorizan y establecen su voluntad y consentimiento para que el donatario realice las siguientes actividades”: inventario, tratamiento de lo catalogado y de lo no catalogado, pero no especifica una fecha límite. Contreras lamentó que la viuda del fotógrafo Enrique Bostelmann se encuentre en una situación similar, luego de que él le recomendara entregar su acervo al ICA.
Llamado a la acción
“Que me hagan caso y que no se quede en el olvido todo ese material fotográfico, que no lo tiren a basura ni al olvido. Sé que todo está bien conservado en el ICA, pero aún falta su catalogación, su digitalización y que se abra a una difusión más amplia. Son 50 años de trabajo y doné todo lo que tenía, entre negativos, transparencias, impresiones, revistas, catálogos”, concluyó.



