La dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, criticó a los dirigentes de la oposición por, dijo, no cerrar filas en defensa de los mexicanos que enfrentan malos tratos en Estados Unidos, al considerar que se trata de un tema que debe estar por encima de las diferencias partidistas e ideológicas.
Un llamado a la unidad nacional
Montiel sostuvo que el llamado a la unidad nacional responde a la necesidad de respaldar a los connacionales ante las acciones emprendidas por las autoridades estadounidenses y recordó que el Gobierno de México ya inició gestiones legales para denunciar estos casos y solicitar el esclarecimiento de los hechos.
"Es algo que va más allá de las posturas ideológicas y de los partidos políticos. Creo que todos en México nos indignamos cuando vemos el trato que se les da a nuestros hermanos allá en Estados Unidos. Todos tenemos, o casi todos, un familiar en Estados Unidos y cualquiera puede ser sujeto a este trato", expresó.
Califica de "mezquina" la postura opositora
La dirigente morenista calificó como "mezquina" la postura de algunos dirigentes opositores al considerar que, en un momento en el que la defensa de los mexicanos en el extranjero debería ser una causa común, optan por mantener diferencias políticas.
"En un momento en donde la patria debe ponerse al centro de la defensa por parte de todas y todos, ellos siempre están regateando, pero le regatean a México", afirmó.
Críticas a la visión conservadora
Asimismo, señaló que ese sector político mantiene una visión "conservadora, clasista y discriminatoria", la cual, aseguró, influye en algunos jóvenes al promover la idea de que la participación política o los derechos deben estar condicionados por criterios de preparación académica o posición social.
Montiel rechazó cualquier planteamiento que limite la participación ciudadana y sostuvo que el pueblo de México debe ser reconocido sin distinciones. Añadió que quienes sostienen esas posturas viven alejados de la realidad del país y mantienen una visión elitista que, afirmó, termina por menospreciar a la mayoría de la población.



