La presidenta Claudia Sheinbaum cumplió 651 días en el cargo sin haber sostenido un diálogo formal con los partidos de oposición. Durante este periodo, ha calificado reiteradamente a PRI, PAN y Movimiento Ciudadano como “conspiradores de la derecha”, “entreguistas” y “vende patrias”. Ahora, ante la crisis migratoria desatada por el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, llama a la unidad en defensa de los mexicanos en Estados Unidos.
Un llamado reactivo, no estratégico
El llamado presidencial surge después de que tres mexicanos murieran en operativos del ICE y otros 14 en centros de detención del Servicio de Inmigración y Aduanas, según datos oficiales. Analistas señalan que la convocatoria es reactiva, no parte de una estrategia sostenida de fortalecimiento consular, programas de protección o diplomacia preventiva. “Es más fácil convocar a la oposición cuando hay un enemigo externo que cuando hay que rendir cuentas por omisiones previas”, señala el análisis de Francisco Garfias.
Si la presidenta hubiera querido una unidad de fondo, habría construido puentes con el PRI, PAN y MC en política exterior desde el inicio, no solo cuando conviene. El movimiento de Sheinbaum es hábil a corto plazo, explota un sentimiento nacional legítimo, pero expone la brecha entre discurso y realidad. La defensa de los mexicanos en el exterior no debería ser un tema de “cuando nos conviene, unirnos”, sino una política de Estado constante.
Rechazo de la oposición
La respuesta de los líderes opositores fue de rechazo frontal. Alejandro Moreno, dirigente nacional del PRI, calificó el llamado de “farsa” para ocultar la inminente debacle del “narcopartido”. “El PRI no negocia ni se dobla ante ningún tipo de artimaña orquestada por la narcodictadura terrorista y comunista que representa el gobierno morenista”, declaró. Y agregó: “Ese llamado a la unidad es una manzana envenenada; de ninguna manera puede ser visto como un acto de patriotismo o de defensa de la soberanía”.
Moreno también acusó al gobierno de haber “desmantelado la política migratoria al eliminar programas de apoyo, recortar sistemáticamente la red de protección y degradar los consulados, hoy convertidos en meras oficinas de adoctrinamiento político en el extranjero. Morena abandonó a la comunidad migrante y ahora pretende utilizarla políticamente”.
PAN: unidad sí, pero permanente
Jorge Romero, presidente nacional del PAN, dijo que no sorprende que la presidenta, después de casi dos años sin diálogo, hoy haga un llamado a la unidad. “¿Unidad en torno a nuestros paisanos? Absoluta y total”, respondió. Pero puntualizó: “Ojalá ese llamado a la unidad nacional fuera siempre y no sólo un caso. Ojalá fuera un gobierno que convocara a la unidad por la seguridad, por la educación, por la salud, por la democracia. Ojalá la unidad fuera una política de Estado y no sólo una reacción coyuntural”.
La presidenta de la mesa directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán (PAN), leyó un mensaje ante reporteros antes de la sesión de preguntas y respuestas. Expresó su rechazo a la violencia contra migrantes mexicanos en Estados Unidos, particularmente en operativos del ICE. Pidió una investigación inmediata, exhaustiva, transparente e imparcial de la muerte de Lorenzo Salgado, migrante mexicano de 52 años, asesinado por un agente del ICE el 7 de julio pasado.
Denuncias formales y críticas a la CNDH
La cancillería presentó denuncias formales ante el Departamento de Justicia de EU y fiscalías estatales por las muertes de los 17 mexicanos en operativos y centros de detención del ICE. Además, se reportó que agentes de migración y aduanas mataron ayer a un colombiano de 26 años.
Por separado, la diputada Laura Ballesteros (MC) exigió la destitución de Rosario Piedra Ibarra, titular de la CNDH, por su actuación en la recomendación 208 que exonera al Ejército de su participación en los crímenes de Ayotzinapa. Ballesteros calificó a Piedra Ibarra como “militante de Morena” que tiene secuestrada la CNDH. “Esta exoneración a militares en el caso Ayotzinapa confirma el abandono de la misión constitucional que tiene la Comisión y, desde luego, el grave conflicto de interés que tiene Rosario Piedra. Nunca debió de haber llegado a la CNDH”, sentenció.
La recomendación 208 sostiene que no hay pruebas de la intervención del Ejército en la desaparición de los 43 normalistas. Ballesteros respondió con documentos exhibidos por el morenista Alejandro Encinas, quien estuvo a cargo del caso, que aseguran que Julio César López fue infiltrado como espía del Ejército en la normal Isidro Burgos de Ayotzinapa, Guerrero.



