Scotiabank apuesta por la integración norteamericana
En un contexto de reorganización comercial global, Scotiabank busca posicionarse como el puente financiero entre México, Estados Unidos y Canadá. Scott Thomson, presidente y CEO global de la institución, declaró en entrevista con Expansión: "Queremos ser el banco del T-MEC". El corredor económico de Norteamérica mueve entre 1.6 y 2 billones de dólares anuales, según UBS, y el banco canadiense quiere capitalizar esa dinámica.
México, eje central de la estrategia
Thomson destacó que México aporta alrededor del 30% de las utilidades internacionales del banco. En 2025, Scotiabank registró utilidades netas por 10,241 millones de pesos en el país. Con 9,000 empleados, más de 450 sucursales y dos millones de clientes, el banco ocupa el cuarto lugar por cartera de crédito en México. "Somos el cuarto banco más grande en México. Sabemos cómo operar aquí", afirmó Thomson.
La apuesta por México contrasta con la salida de mercados como Colombia, Costa Rica y Panamá, donde la falta de escala no justificaba el riesgo. "Para ofrecer una gama completa de servicios necesitas escala. En México, la tenemos", explicó.
El T-MEC como eje bancario
Thomson considera que el T-MEC es más que un acuerdo comercial: es el eje de la estrategia bancaria. "No hay bancos estadounidenses con una propuesta minorista fuerte en México. No hay bancos canadienses con nuestra presencia aquí. Esa conectividad es nuestra diferenciación", señaló. El objetivo es que en cinco años Scotiabank sea reconocido como el banco que conecta los tres países, ofreciendo pagos transfronterizos, financiamiento corporativo y gestión patrimonial.
Un análisis interno del banco estima que un fracaso en la renovación del T-MEC podría restar hasta el 1.9% al PIB canadiense. A pesar de la incertidumbre, Thomson dobla la apuesta: "El mundo está pasando de una estructura global a una estructura regional. Y eso ayuda a Canadá, ayuda a Estados Unidos y ayuda a México".
Incertidumbre frena inversiones
Thomson reconoció que la incertidumbre regulatoria, energética, fiscal y comercial es el principal cuello de botella para acelerar inversiones. "Cuanta más certidumbre podamos proporcionar, más capital podremos desplegar en México", afirmó. La encuesta de Banxico de abril muestra que solo el 36% de los especialistas espera una mejora en el clima de negocios en seis meses, y apenas el 2% considera que es buen momento para invertir.
Un estudio de Oxford Economics, encargado por la Cámara de Comercio Internacional, calcula que la nueva política comercial de Estados Unidos frenó la entrada de 17,400 millones de dólares en inversiones a México en 2025, y amenaza con congelar otros 30,200 millones en 2026 si la volatilidad escala. Pese a ello, Thomson ve señales positivas en la administración de Claudia Sheinbaum: "Ha hecho un trabajo efectivo atendiendo tensiones con Estados Unidos", dijo.
Tecnología y transformación
Thomson, con experiencia en telecomunicaciones y maquinaria pesada, impulsa una transformación tecnológica en Scotiabank. El banco ha invertido unos 5,300 millones de dólares en tecnología en los últimos cuatro años, incluyendo inteligencia artificial para monitoreo de transacciones. "Hemos visto mejoras del 35% en falsos positivos usando inteligencia artificial", señaló. El objetivo es unificar operaciones entre Canadá, Estados Unidos y México con una misma estrategia.
"Las empresas tecnológicas entendieron antes que muchos bancos que todo empieza con el cliente", afirmó Thomson, quien evita el perfil tradicional de banquero y habla de conectividad, experiencia y personalización.
Control en medio de la incertidumbre
Thomson resumió su filosofía con la frase: "Controla lo que puedes controlar". Ante la incertidumbre global, el banco ha fortalecido provisiones, liquidez y capitalización. "El mundo es incierto. Y queremos asegurarnos de que podemos resistir cualquier shock", explicó. Sin embargo, se mantiene optimista sobre México: "La inversión directa está mejorando y creo que veremos más demanda de capital en México".
El CEO también destacó el entusiasmo de los clientes mexicanos: "Los clientes mexicanos ven el potencial de este país incluso con toda la incertidumbre global. Eso es impresionante", aseguró. En un tono más personal, recordó una comida callejera en la Ciudad de México: "Si vienes a México y no pruebas los tacos, no cuenta", dijo entre risas.
Conectividad como filosofía
Para Thomson, la conectividad es clave. Ya sea como estrategia de negocio, modelo operativo o incluso en su vida personal —"trato de ser un padre tan conectado como sea posible"—, el concepto guía su gestión. En un mundo fragmentado por tensiones geopolíticas y aranceles, Thomson apuesta a que el futuro de la banca dependerá de quien logre mantener las conexiones. Y quiere que Scotiabank sea el que las financie.



