Sergio Torres, dirigente de MC en Sinaloa, recibe alta médica tras ataque armado
El diputado local Sergio Torres Félix, dirigente de Movimiento Ciudadano (MC) en Sinaloa, ha recibido el alta médica tras permanecer 26 días convaleciente en el Hospital Ángeles de Culiacán. El secretario de Salud estatal, Cuitláhuac González Galindo, confirmó la noticia, aunque señaló desconocer el lugar al que fue trasladado el legislador tras su salida del centro hospitalario.
Detalles del atentado y consecuencias
El ataque armado ocurrió el 28 de enero al mediodía en el Malecón Viejo, una de las principales arterias de Culiacán. Torres Félix fue blanco de la agresión junto a su compañera de bancada, Elizabeth Montoya Ojeda, quien sufrió heridas graves que le provocaron la pérdida de un ojo.
El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, atribuyó el atentado a una facción de los Chapitos, vinculada al crimen organizado en la región. Este violento episodio se enmarca en un contexto de creciente inseguridad en el estado.
Contexto político y sindical
El ataque sucedió durante el proceso de elección de la dirigencia del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Culiacán (Stasac). Previo al atentado, dos candidatos habían renunciado tras presuntamente recibir amenazas, incluido el actual dirigente.
Tras la elección, la casa del dirigente electo, Homar Salas, fue atacada por un grupo armado que realizó más de 50 disparos, evidenciando el clima de violencia que rodea los procesos políticos y sindicales en la entidad.
Declaraciones oficiales y situación actual
El secretario González Galindo declaró: "Desconozco más sobre el tema, sé que los médicos así lo consideraron prudente (el alta médica)". Esta afirmación subraya la discreción que rodea el caso y la preocupación por la seguridad del diputado tras su recuperación.
La situación de Elizabeth Montoya sigue siendo delicada, mientras que Sergio Torres inicia su recuperación fuera del hospital. Este incidente ha puesto en evidencia los riesgos que enfrentan los actores políticos en Sinaloa, donde la violencia parece entrelazarse con procesos electorales y sindicales.