En un ambiente marcado por la preocupación e incertidumbre por el caso del gobernador con licencia, Rubén Riocha Moya, y los nueve implicados en narcotráfico por parte de Estados Unidos, arrancó el VIII Congreso Nacional de Morena. La aún presidenta nacional de ese partido, Luisa María Alcalde, llamó a la unidad y a cerrar filas “sin regateos” en torno al movimiento y a la presidenta Claudia Sheinbaum.
Exigen respeto a la soberanía
Alcalde exigió respeto a la soberanía del país y rechazó cualquier intento injerencista por parte de gobiernos extranjeros, en alusión a Estados Unidos. “La presidenta (Sheinbaum) merece un movimiento unido que sin regateos, ni titubeos entienda el momento histórico y cuide al movimiento. Nos toca a todos cerrar filas en la defensa del proyecto de transformación que tantas vidas costó construir”, demandó.
Críticas a la oposición
Ante gobernadores, senadores, diputados y dirigentes de Morena, Alcalde —quien minutos antes entregó su renuncia al cargo— también arremetió contra la oposición y la acusó de pretender ver a México de rodillas y sometido ante Estados Unidos. “No podemos ignorar que hay quienes quisieran ver un México arrodillado, sometido y entregado. Tenemos una oposición que no le tiene ningún respeto ni amor a México”, fustigó.
Al contrario —agregó— esa oposición llena de odio se dedica a difundir mentiras y calumnias aquí y en el extranjero, y se frota las manos por ver un México debilitado para aprovechar el momento y regresar por sus privilegios.
Nuevo cargo como consejera jurídica
Alcalde informó a los congresistas morenistas que será la nueva consejera jurídica de la Presidencia de la República y por ello deja la dirigencia nacional de Morena. “Hoy cambio de trinchera pero nunca de causa, me voy satisfecha y agradecida”, aseveró.
Momentos antes, el presidente del Consejo Nacional de Morena, el gobernador Alfonso Durazo, informó a los congresistas que había recibido la renuncia de Luisa María Alcalde a la dirigencia nacional del partido.



