El ascenso de Benito Juárez: cuando seis votos definieron la presidencia de México
Benito Juárez: seis votos que definieron la presidencia

El ascenso de Benito Juárez: cuando seis votos definieron la presidencia de México

En las simplificaciones históricas, sería fácil afirmar que, tras el fin de la guerra, el pueblo mexicano colocó nuevamente a Benito Juárez en la presidencia de la República. Sin embargo, la realidad fue muy diferente: no fue el pueblo, sino el voto de apenas seis personas. Exactamente seis. Este episodio crucial de nuestra historia nacional merece una revisión detallada.

Un sistema electoral complejo y distante

Se debe puntualizar que la primera candidatura de Juárez se desarrolló bajo la Ley Orgánica Electoral de febrero de 1857, la cual limitaba el voto a electores, un sistema representativo que quizá resulte difícil de entender en la democracia contemporánea. Conforme al artículo 76 de la Constitución de 1857, la elección del presidente era indirecta: popularmente se designaban electores, uno por cada 500 habitantes, y estos, a su vez, se reunían en cada distrito electoral formado por 40 mil habitantes o fracciones mayores a 20 mil.

Como no existía un PREP (tal como ahora se pretende), la elección primaria se había celebrado el 5 de febrero. Para mayo, no había sido posible disponer de suficientes actas, por lo que el Congreso, informado de ello por la Comisión Especial, resolvió aplazar el cómputo. El 23 de mayo pasado, el Congreso se había erigido en Colegio Electoral, pero suspendió sus funciones en espera de la llegada de las actas.

La votación decisiva del 11 de junio de 1861

En la sesión del 11 de junio de 1861, el Congreso resolvió erigirse en Colegio Electoral y, por 61 votos a favor y 55 en contra, se aprobó el dictamen de la mayoría de la Comisión dictaminadora que declaraba: "Es presidente Constitucional de la República Mexicana, el ciudadano Benito Juárez". La justificación fue que "el Sr. Juárez ha obtenido la mayoría absoluta y ésta no se puede contrariar sino con sofismas y razones tan equívocas, como la de querer computar derechos de elegir en lugar de sufragios".

Casi la mitad de los miembros del Congreso votaron en contra de Juárez; unos por ser partidarios de González Ortega o antiguos simpatizantes de Miguel Lerdo de Tejada y, algunos más, porque deseaban un mayor radicalismo que el que Juárez había asumido. Con otro sistema electoral, Don Benito quizá no hubiera llegado a la presidencia.

El debate interno en la Comisión dictaminadora

Antes de llegar a una propuesta para el pleno, la Comisión dictaminadora se fraccionó en dos grupos:

  • El grupo mayoritario, formado por once diputados, consideraba que sobre los 9,636 votos emitidos había que hacer el cómputo y juzgaba que Juárez había obtenido la mayoría absoluta, al recibir 5,289 sufragios de electores.
  • El grupo minoritario pretendía que se tomara como base el total de los 15,000 electores que debería haber sufragado y, en cuyo caso, Juárez no había alcanzado la mayoría absoluta y el Congreso debía elegir entre los candidatos que habían obtenido mayoría relativa (hoy se llamaría plurinominal).

De haberse aprobado este segundo criterio, el Congreso habría tenido que escoger entre Juárez y González Ortega.

La toma de posesión y los desafíos inmediatos

El 15 de junio, Juárez se presentó al Congreso para tomar posesión de la Presidencia Constitucional. En su discurso, abordó los problemas urgentes: "Las llagas palpitantes de nuestra sociedad son el espíritu de rebelión de que está poseída una clase no muy reducida, aunque sí bastante desprestigiada, y la falta de recursos. Para sojuzgar el primero, mi Gobierno empleará la fuerza armada; aplicará irremisiblemente la ley y usará, siempre con prudencia, pero con la debida energía, de las facultades que se derivan de la suspensión de garantías...".

Juárez también expresó su filosofía de gobierno: "Yo no reconozco otra fuente de poder más que la opinión pública. Mi afán será estudiarla; mi invariable empeño sujetarme a sus preceptos. A los hombres que están al frente de ella, toca ilustrarme y advertirme y mi mayor satisfacción será obsequiar las indicaciones que me hagan, fundadas en justicia y razón".

Los problemas y soluciones de un líder excepcional

Juárez enfrentó numerosos desafíos durante este periodo, resolviéndolos todos gracias a un excepcional talento político. Entre sus acciones más destacadas se encuentran:

  1. Deshacer "las maquinaciones para separarlo de la Presidencia y sustituirlo por un triunvirato formado por los generales Manuel Doblado, Jesús González Ortega y José López Uraga".
  2. Enfrentar "la desobediencia civil a las leyes de reforma alentadas por el clero".
  3. Declarar "la suspensión de pagos de la deuda externa dada la insolvencia del erario público, lo cual dio pretexto a la invasión francesa".

Este episodio histórico, documentado por Dora Alicia Carmona, nos recuerda que la democracia mexicana ha evolucionado significativamente desde aquellos días, pero también subraya la importancia de comprender los mecanismos electorales y las decisiones políticas que han dado forma a nuestra nación.