Alan Riding analiza la relación México-Estados Unidos: Un vínculo forzado y sin salida
Para Alan Riding, escritor y periodista británico, autor del emblemático libro Vecinos Distantes. Un retrato de los mexicanos, México se enfrenta a un gobierno estadounidense imprevisible que ha optado por las amenazas constantes. En una entrevista exclusiva con Exclésior, Riding describe la relación bilateral como un matrimonio indisoluble, donde uno de los cónyuges debe aguantar siempre más que el otro, sin posibilidad de divorcio.
Cuatro décadas de un retrato que se actualiza
Este 2025, el libro cumple 40 años desde su lanzamiento en México y es reeditado en un momento crucial para ambos países. Riding justifica esta nueva edición con dos nombres clave: Donald Trump y Andrés Manuel López Obrador. Según el autor, la segunda llegada de Trump a la Casa Blanca marcó un punto de inflexión, transformando a Estados Unidos de un vecino distante a uno amenazante.
"México está en la situación de que tiene que pacificar a un presidente imprevisible... él busca enemigos siempre, y sobre todo enemigos débiles", afirma Riding. Destaca que, en este segundo mandato, Trump cuenta con una Casa Blanca más ideológica, preparada por grupos de extrema derecha, con objetivos concretos de desmantelar políticas de izquierda y restablecer la dominación del Partido Republicano.
Xenofobia y extremismo como armas políticas
Riding subraya que la xenofobia, el racismo y la estrategia de dividir para conquistar se han convertido en herramientas centrales del gobierno estadounidense. "Trump es un hombre que empezó su primera campaña diciendo que los mexicanos eran criminales, violadores, asesinos", recuerda el autor, añadiendo que su imprevisibilidad hace que México entre periódicamente en su lista de enemigos.
El extremismo no se limita a Estados Unidos. Riding observa un eco global de estas ideas, citando ejemplos como Nigel Farage en el Reino Unido. "En un periodo en que la sociedad está insegura por razones económicas y sociales, la gente es más vulnerable a este tipo de extremismo", lamenta. No obstante, también nota una mayor aceptación de los mexicanos y latinos en Estados Unidos, gracias a generaciones de inmigrantes que han construido comunidades respetadas.
La respuesta hábil de Claudia Sheinbaum
Como observador cercano de México y autoproclamado "adicto a las mañaneras", Riding elogia la gestión de la presidenta Claudia Sheinbaum. Asegura que ha entendido las exigencias de Estados Unidos y ha manejado a Trump de forma "bastante hábil y diplomática". En particular, destaca su enfoque en el combate al crimen organizado, especialmente el tráfico de fentanilo, abandonando la estrategia de "Abrazos, no balazos".
"Ella ha dado una nueva estrategia, trabajando mucho más cercanamente con Estados Unidos... es del interés de México demostrar que está haciendo algo", explica Riding. Sin embargo, advierte que Trump probablemente se atribuirá estos avances como logros propios, reforzando su narrativa de dominación.
La lucha por el poder dentro de México
Más allá de la relación bilateral, Riding analiza la dinámica política interna de México. Observa un partido Morena fraccionado, con elementos de extrema izquierda y ex priistas, mientras que la oposición lucha principalmente por sobrevivir. "Es muy preocupante porque son partidos cuyo principal interés es mantener sus posiciones, buscando su pedacito del chocolate que cae de la mesa del poder", concluye, subrayando la falta de un equilibrio político ideal.
En resumen, Alan Riding pinta un panorama complejo donde México navega una relación asimétrica con Estados Unidos, enfrentando extremismo global y desafíos internos, todo mientras intenta mantener su soberanía y estabilidad.
