Juan Ramón de la Fuente concluye su ciclo como canciller tras 18 meses de gestión
El exrector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Juan Ramón de la Fuente, ha dejado oficialmente su cargo como titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) debido a problemas de salud derivados de una intervención quirúrgica de columna realizada a finales de 2025. Este movimiento representa el primer gran ajuste en el gabinete de la presidenta Claudia Sheinbaum desde que asumió el poder.
Una gestión marcada por el humanismo mexicano y la firmeza diplomática
Durante sus 18 meses al frente de la cancillería, De la Fuente implementó lo que denominó como "humanismo mexicano" en la política exterior del país, con especial énfasis en la protección de los connacionales en Estados Unidos. Su gestión coincidió con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en enero de 2025, lo que generó un escenario diplomático complejo caracterizado por el endurecimiento de las políticas migratorias estadounidenses.
El canciller también impulsó un retorno al multilateralismo activo y mantuvo una postura de firmeza diplomática ante diversas crisis regionales, particularmente con países latinoamericanos como Perú y Ecuador. Aunque las medidas arancelarias implementadas por la administración Trump afectaron significativamente a México, fue el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien asumió la responsabilidad principal de revertir esas disposiciones comerciales.
Crisis migratoria y respuesta consular
La primera gran crisis que enfrentó De la Fuente ocurrió en junio de 2025, cuando operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en California resultaron en la detención de 42 mexicanos. Ante esta situación, el canciller desplegó rápidamente a funcionarios de la SRE a los centros de detención del ICE para:
- Identificar a los connacionales detenidos
- Entrevistarlos y recopilar información de contacto de sus familiares
- Ofrecer asesoría legal inmediata
De la Fuente destacó la colaboración con el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, y con el embajador de México en Estados Unidos, Esteban Moctezuma Barragán. Gracias a estas gestiones, el personal consular pudo acceder a los centros de detención a pesar de las protestas y complicaciones logísticas.
Como resultado de esta crisis, la SRE implementó herramientas tecnológicas de protección, incluyendo el "botón de pánico" en la aplicación ConsulApp, diseñada específicamente para mexicanos en Estados Unidos ante posibles detenciones inminentes o redadas masivas.
Tensiones diplomáticas con Perú y Ecuador
En noviembre de 2025, México enfrentó una grave crisis diplomática con Perú tras otorgar asilo a la exprimera ministra Betssy Chávez, quien estaba siendo procesada por su presunta participación en el intento de golpe de Estado de Pedro Castillo. Perú calificó esta acción como "injerencia" e "inamistosa", lo que derivó en la ruptura de relaciones diplomáticas entre ambos países.
La respuesta peruana incluyó la declaración de altos funcionarios mexicanos como "persona non grata", pero la SRE mantuvo una postura firme en defensa del asilo conforme al derecho internacional. Este conflicto, que persiste hasta la fecha, generó el congelamiento de la Alianza del Pacífico y redujo la relación diplomática a nivel exclusivamente consular.
De la Fuente también heredó el conflicto con Ecuador, que estalló en abril de 2024 cuando la policía ecuatoriana irrumpió en la embajada mexicana en Quito para detener al exvicepresidente Jorge Glas, quien había recibido asilo político. México respondió rompiendo relaciones diplomáticas y denunciando a Ecuador ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), alegando violación a su soberanía y al derecho internacional.
La incursión policial ecuatoriana fue ampliamente condenada por la comunidad internacional como una violación a la inviolabilidad de las misiones diplomáticas. Los procesos ante la CIJ podrían extenderse hasta al menos 2027 antes de alcanzar una resolución definitiva.
La salida de Juan Ramón de la Fuente de la cancillería marca el fin de una gestión caracterizada por la defensa de los principios del derecho internacional y la protección de los mexicanos en el exterior, en un contexto internacional particularmente desafiante.



