La Doctrina Monroe resurge en el debate político estadounidense sobre soberanía
Doctrina Monroe: fantasma del pasado en debate político de EE.UU.

La Doctrina Monroe: un fantasma histórico que regresa al debate político

La Doctrina Monroe, formulada originalmente en 1823, ha reaparecido en el centro del debate político en Estados Unidos, generando intensas discusiones sobre soberanía e influencia estadounidense en el hemisferio americano. Este resurgimiento, impulsado por figuras como el expresidente Donald Trump y enfrentado por congresistas demócratas que buscan enterrarla con una resolución, revive un legado que ha marcado las relaciones internacionales por siglos.

Orígenes en un contexto de construcción nacional

En las primeras décadas del siglo XIX, Estados Unidos era una nación en construcción, con deudas pendientes de su revolución de independencia y un experimento democrático sin precedentes. El 2 de diciembre de 1823, el presidente James Monroe pronunció un discurso ante el Congreso que, aunque nunca lo llamó "doctrina", estableció principios fundamentales. Monroe detalló las dificultades para delimitar territorios con potencias como Gran Bretaña, Francia y Rusia, mientras enviaba embajadores a repúblicas recién nacidas como Colombia, Chile, Buenos Aires y México.

En su intervención, Monroe acusó a España de tolerar la piratería en Puerto Rico y declaró que Estados Unidos observaba los acontecimientos europeos como espectadores "ansiosos e interesados". Afirmó que el país no tomaría parte en guerras europeas y advirtió que cualquier intento de extender sistemas políticos europeos al hemisferio americano sería considerado peligroso para la paz y seguridad estadounidense.

Evolución y controversias históricas

A pesar de su intención inicial de proteger a las repúblicas hermanas, la Doctrina Monroe fue seguida por episodios controvertidos. Estados Unidos se apropió de más de la mitad del territorio mexicano en 1848, intervino en Nicaragua y, con la Guerra Hispano-Estadounidense, puso fin al dominio español sobre Cuba y Puerto Rico. Medio siglo después, el presidente Theodore Roosevelt promulgó un "corolario" que amplió la doctrina, argumentando que Estados Unidos debía intervenir para asegurar la estabilidad y prosperidad de las naciones vecinas, como se vio en la crisis venezolana de 1902.

Resurgimiento en la era moderna

En la actualidad, la Doctrina Monroe ha sido revitalizada bajo una óptica actualizada, a menudo referida como la doctrina "Donroe" en referencia a Donald Trump. Esta versión insiste en puntos clave como garantizar la estabilidad del Hemisferio Occidental para prevenir migración masiva, cooperar contra el narcoterrorismo y mantener la región libre de incursiones extranjeras. Acciones recientes, como la intervención militar en Venezuela y amenazas a otros países, reflejan esta postura, reavivando debates sobre soberanía y derechos humanos.

El debate continúa en el Congreso estadounidense, donde demócratas y republicanos chocan sobre el legado y futuro de esta doctrina, subrayando su impacto duradero en las relaciones internacionales y la política exterior de Estados Unidos.