El Colapso del Orden Bipolar y el Ascenso del Neoliberalismo
Hacia finales del siglo XX, el denominado neoliberalismo, que pregonaba la primacía del mercado supuestamente libre, vino a sustituir a la economía planificada del socialismo real soviético. Este sistema, que en realidad nunca fue una verdadera revolución proletaria, fue derrotado y reemplazado por un férreo aparato militar y burocrático que carecía de imaginación.
La Guerra Fría: Un Conflicto Ideológico Global
Durante casi cinco décadas, el mundo estuvo dividido en dos bandos irreconciliables: el mundo libre versus el comunismo. Este enfrentamiento acérrimo abarcó sistemas políticos, militares, económicos, sociales y culturales opuestos, con el terrorífico agregado de las armas nucleares como herencia intimidante.
Si bien el sistema democrático funcionó mejor que la disciplina del partido único y el ejército soviético, todo es relativo en la historia. Con el colapso del imperio soviético no solo terminó una época de grandes revoluciones sociales del siglo XX, sino que también concluyó la Guerra Fría y el enfrentamiento bipolar que había marcado las relaciones internacionales.
La Hegemonía Estadounidense y Sus Consecuencias
Con la desaparición de la Unión Soviética, Estados Unidos se convirtió en la potencia hegemónica sin cortapisas, imponiendo el mercado libre y la democracia como si el mundo hubiera llegado al "fin de la historia", según la famosa teoría de un profesor estadounidense.
Casi cuatro décadas después de este hecho histórico, los resultados de ese triunfo son evidentes:
- Enorme desigualdad económica
- Concentración de la riqueza en muy pocas manos
- Prevalencia de un tipo específico de democracia
La Globalización y el Nuevo Desorden Internacional
En las relaciones internacionales, el caos posterior a la Guerra Fría trató de explicarse mediante la globalización económica, una vez concluidas las contradicciones ideológicas y asegurada la preminencia del capitalismo. Cualquier crítica al nuevo orden fue descalificada, aprovechando el enorme desprestigio de las izquierdas tras el derrumbe del modelo soviético.
Algunos analistas intentaron explicar esta nueva situación desde la perspectiva de que el mundo ya no se encontraba dentro de un orden internacional relativamente claro, sino dentro de un desorden fragmentado que tendería a encontrar un nuevo equilibrio, al estilo de la teoría del caos.
El Surgimiento de Nuevos Centros de Poder
Con la aparición de nuevos actores internacionales, se volvió tendencia hablar de multipolarismo. Sin embargo, las enormes disparidades en poder político y económico, sumadas a la superioridad ética y moral auto-concedida por la potencia hegemónica y sus aliados, hicieron complicado mantener esta categorización.
La irrupción de China como potencia internacional, el desprestigio del modelo neoliberal y el estancamiento de las ideas económicas globalizadoras llevaron a algunos analistas a hablar de una Guerra Fría versión 2.0, aunque esta comparación resulta difícil de sostener ante la evidente ausencia de un enfrentamiento ideológico entre dos modelos irreconciliables de desarrollo.
El Sur Global y las Alternativas Emergentes
Algunos expertos intentan explicar la aparición de un renovado esfuerzo multipolar hablando del sur global, lo cual parece más voluntarismo que realidad. No obstante, es evidente el esfuerzo de diferentes países emergentes por buscar vías alternativas al monopolio de la potencia hegemónica que ha prevalecido desde la Segunda Guerra Mundial hasta el presente.
El Regreso de los Factores Geopolíticos
En la coyuntura actual, hemos pasado de las consideraciones económicas para explicar las relaciones internacionales a la preminencia de los factores geopolíticos, aunque sabemos que el poder político y el poder económico caminan codo a codo.
El discurso del actual presidente estadounidense, revitalizado en su segundo mandato, y en particular su estrategia nacional de seguridad, han puesto por delante la idea de lograr la paz por la fuerza. Esto resalta el hecho de que las cosas se hacen como la potencia hegemónica dice o habrá consecuencias serias, ya sea mediante tarifas comerciales o agresión militar.
El Comportamiento Imperial y el Derecho Internacional
Esta postura ha hecho temblar a casi todos los países, llevándolos a ofrecer regalos, premios de paz ficticios, y prometer compras e inversiones. Son contados los que le han plantado cara de manera inteligente y digna.
También se habla de que el derecho internacional ya no existe, las organizaciones internacionales no sirven y que las alianzas tradicionales son irrelevantes. Todo importa y al mismo tiempo importa menos dado el comportamiento imperial de ese mandatario dentro y fuera de su país.
Un connotado intelectual mexicano sostenía que Estados Unidos se comporta como una democracia en el interior de sus fronteras, pero como un imperio en el exterior. Hoy, ni siquiera eso parece ser el caso.
Hacia la Desaparición del Imperio Hegemónico
Dado el comportamiento agresivo, con pocas ideas y escaso sustento fuera de la fuerza y la coerción, e independientemente de las valoraciones teóricas y prácticas para explicar este momento como un esfuerzo por recuperar la grandeza perdida, probablemente atravesamos una etapa hacia la desaparición del imperio y su reemplazo por otro.
Como ha sucedido inveteradamente en la historia de la humanidad, los ciclos de poder se renuevan, y el orden mundial actual parece encaminarse hacia una transformación profunda donde nuevas potencias emergen para desafiar la hegemonía establecida desde el fin de la Guerra Fría.