Guerra en Oriente Medio entra en su tercera semana con escalada de violencia
El conflicto en Oriente Medio alcanza este sábado su tercera semana consecutiva sin señales de tregua, marcado por nuevos bombardeos estadounidenses contra la estratégica isla iraní de Jark, terminal crucial para la exportación de petróleo del país persa. La guerra, que ya supera el millar de víctimas mortales según autoridades locales, mantiene en vilo a toda la región y provoca una peligrosa escalada en los precios internacionales del crudo.
Ataques a infraestructura petrolera y despliegue militar
Estados Unidos intensificó su ofensiva con bombardeos contra la isla de Jark, ubicada a aproximadamente 30 kilómetros de las costas iraníes y considerada el corazón de las exportaciones petroleras del país. Aunque el presidente Donald Trump afirmó haber "destruido por completo" objetivos militares en la zona, con reportes de hasta 15 explosiones, la agencia de noticias iraní Fars negó categóricamente daños significativos a las infraestructuras petroleras.
El conflicto se desató el 28 de febrero cuando Washington, en coordinación con Israel, lanzó ataques a gran escala contra numerosas instalaciones estratégicas en Irán, operación que resultó en la muerte del líder supremo Alí Jamenei. Desde entonces, la violencia se ha expandido geográficamente, afectando múltiples países de la región.
La prensa estadounidense reporta un despliegue militar sin precedentes en décadas, con planes de enviar aproximadamente 2.500 marines adicionales, tres barcos de guerra y la movilización del buque de asalto "Tripoli" desde su base en Japón. Este reforzamiento ocurre mientras la embajada estadounidense en Bagdad sufrió nuevos ataques con drones este sábado, y bombardeos en la capital iraquí dejaron dos muertos en un grupo armado proiraní.
Tensión en el estrecho de Ormuz y amenazas cruzadas
La situación se complica con la casi total bloqueación del estrecho de Ormuz por parte de Irán, ruta marítima crítica por donde transita normalmente el 20% de la producción mundial de petróleo. Trump advirtió que atacará objetivos petroleros "si Irán, o cualquier otro, hiciera algo para obstaculizar el paso libre y seguro de los barcos" en esta vía estratégica.
Teherán respondió con contundencia, asegurando su disposición a "reducir a cenizas" las infraestructuras petroleras vinculadas a Estados Unidos en Oriente Próximo. En señal de desafío, autoridades iraníes participaron en una marcha propalestina en el centro de Teherán pese a reportes de ataques "a corta distancia" del lugar, según la televisión estatal.
Mojtaba Jameneí, el nuevo líder supremo designado tras la muerte de su padre, aún no ha aparecido públicamente, mientras Trump promete que Estados Unidos golpeará a Irán "muy fuerte durante la próxima semana". Israel continúa sus operaciones militares, incluyendo advertencias a habitantes de barrios en Tabriz, noroeste de Irán, para que abandonen la zona ante inminentes operaciones.
Consecuencias regionales y humanitarias
El conflicto ha trascendido las fronteras iraníes:
- Líbano reporta al menos 12 trabajadores sanitarios muertos por un ataque israelí en el sur del país, con más de 773 fallecidos y 800.000 desplazados según balances oficiales desde que Hezbolá entró en la guerra el 2 de marzo.
- Países del Golfo enfrentan represalias iraníes por sus vínculos con Estados Unidos, con advertencias sobre puertos de Emiratos Árabes Unidos como objetivos legítimos y columnas de humo visibles en zonas petroleras de Fuyaira.
- Catar interceptó dos misiles tras evacuar varias zonas, mientras Hamás instó a Irán a cesar ataques contra el Golfo.
La situación humanitaria se deteriora rápidamente, con internet bloqueado en Irán desde hace dos semanas dificultando advertencias a la población civil. "Ya no hay seguridad... Nunca se sabe de dónde vendrá el próximo ataque", lamenta Hanadi Hachem, habitante al norte de Beirut, reflejando la incertidumbre que vive la región.
Mientras el presidente francés Emmanuel Macron insta a Israel a mantener "negociaciones directas" con Líbano, y hasta un cuartel general de la Fuerza Provisional de Naciones Unidas en Líbano reporta ataques, el conflicto muestra pocas señales de desescalada, con consecuencias económicas globales cada vez más severas por la volatilidad en los mercados energéticos.
