Hutíes de Yemen se suman al conflicto con ataque a Israel
El movimiento hutí de Yemen, aliado de Irán, ha lanzado misiles contra Israel este sábado, marcando su primera intervención directa en el conflicto que sacude Oriente Medio desde hace un mes. Este ataque amplía significativamente el frente de guerra y eleva la tensión en una región ya convulsionada, con repercusiones potenciales para la economía mundial, especialmente en las rutas comerciales energéticas.
Primera operación hutí contra objetivos israelíes
En una declaración en video difundida en redes sociales, un portavoz hutí afirmó que el movimiento ejecutó su "primera operación" contra Israel mediante el disparo de misiles balísticos dirigidos a objetivos militares sensibles. Horas antes, el ejército israelí había informado de la intercepción de un ataque procedente de Yemen, sin reportar víctimas ni daños materiales. Los hutíes forman parte del llamado "eje de la resistencia", alineado con Irán, y habían amenazado previamente con incorporarse al conflicto, una promesa que ahora se ha materializado.
Expansión regional y nuevos frentes de ataque
La guerra, que comenzó el 28 de febrero con un ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán que resultó en la muerte del ayatolá Alí Jamenei, se ha extendido rápidamente por la región. Este sábado se registraron múltiples incidentes: el presidente del Líbano calificó como "un crimen" la muerte de tres periodistas en un ataque israelí, mientras que el ministro de Salud libanés reportó la muerte de 51 trabajadores sanitarios desde el 2 de marzo. Además, Irán reivindicó un ataque contra un buque logístico estadounidense cerca del puerto omaní de Salalah, donde una persona resultó herida.
Otros frentes incluyen ataques contra el aeropuerto de Kuwait, el de Erbil en el Kurdistán iraquí, y lanzamientos de misiles y drones en una zona industrial de Emiratos Árabes Unidos. En Jerusalén, periodistas escucharon dos explosiones tras la detección de misiles procedentes de Irán, evidenciando la intensificación de los combates.
El mar Rojo como eje estratégico en el conflicto
El mar Rojo ha adquirido un papel central en este conflicto, amenazando con perturbar la navegación en una ruta clave para el comercio energético global. Durante la guerra anterior entre Israel y Hamás (2023–2025), los hutíes ya habían atacado buques comerciales en esta zona y en el golfo de Adén. Ahora, su intervención directa podría exacerbar los problemas de suministro y el encarecimiento del petróleo y el gas.
Arabia Saudita ha redirigido gran parte de sus exportaciones de petróleo hacia el puerto de Yanbu para evitar el estrecho de Ormuz, controlado de facto por Irán, por donde transitaba una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos. Las acciones iraníes contra infraestructuras energéticas y objetivos estadounidenses han contribuido a la volatilidad de los mercados, generando incertidumbre económica a nivel internacional.
Presión diplomática y posibles negociaciones
A pesar de la escalada militar, Estados Unidos sostiene que el conflicto podría acercarse a su fin. El presidente Donald Trump afirmó que sus fuerzas han desmantelado el aparato militar iraní, mientras que su enviado especial, Steve Witkoff, señaló que espera que Irán acepte negociar "esta semana". Washington aguarda la respuesta de Teherán a un plan de paz de quince puntos que, según Witkoff, "podría resolverlo todo".
En paralelo, Pakistán acogerá en Islamabad reuniones entre ministros de Exteriores de Arabia Saudita, Turquía y Egipto para abordar la crisis. El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, ya sostuvo conversaciones con el presidente iraní, Masud Pezeshkian, quien elogió sus esfuerzos de mediación, indicando un posible camino hacia la desescalada.
Ataques a infraestructura estratégica en Irán
Mientras se exploran salidas diplomáticas, Israel mantiene sus ofensivas militares. Tras bombardear instalaciones nucleares y una planta siderúrgica, lanzó este sábado una nueva ola de ataques contra Teherán. Periodistas reportaron una decena de explosiones y columnas de humo en el este de la capital, lo que obligó a detener la producción en una de las principales acerías del suroeste iraní, según la empresa Khuzestan Steel.
Los Guardianes de la Revolución advirtieron que responderán a cualquier daño económico atacando instalaciones industriales en la región. En Abu Dabi, la empresa Emirates Global Aluminium sufrió daños severos por un ataque iraní con misiles y drones. Además, medios estadounidenses informaron que al menos una docena de soldados estadounidenses resultaron heridos, dos de ellos graves, en un ataque contra una base aérea en Arabia Saudita, subrayando la gravedad y alcance del conflicto.



