Irán reporta devastación por ofensiva de Estados Unidos e Israel
La Media Luna Roja Iraní ha confirmado este martes que los ataques lanzados el sábado por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní han resultado en 787 muertos y han afectado a 150 ciudades, según un informe oficial difundido en redes sociales. La organización humanitaria detalló que la cifra de víctimas podría aumentar a medida que avanzan las operaciones de rescate en las zonas dañadas.
Cifras alarmantes de la campaña de bombardeos
En su actualización, la Media Luna Roja Iraní precisó que 153 ciudades se han visto alcanzadas por la ofensiva, con un total de 504 lugares impactados directamente. Además, indicó que se han registrado 1,039 ataques desde el inicio de la campaña militar conjunta, lo que subraya la escala masiva de la operación.
Respuesta humanitaria y operaciones de socorro
La organización afirmó que sus equipos mantienen labores permanentes en las áreas afectadas, con más de 3,650 trabajadores participando en operaciones de búsqueda y rescate, retiro de escombros, evacuación de heridos y atención médica. Para estas tareas, se han desplegado aproximadamente 900 vehículos en diferentes regiones del país, asegurando una respuesta rápida y coordinada.
La Media Luna Roja Iraní subrayó que las operaciones de socorro continúan de forma ininterrumpida, bajo su misión humanitaria e imparcial. También destacó que la capacidad de respuesta nacional permanece en alerta máxima ante la magnitud de los bombardeos, lo que refleja la gravedad de la situación en el terreno.
Impacto continuo y perspectivas futuras
Con los trabajos de rescate aún en curso, se espera que el número de víctimas pueda seguir aumentando, especialmente en las ciudades más afectadas por la ofensiva. La organización ha llamado la atención sobre la necesidad de apoyo internacional para mitigar las consecuencias humanitarias de este conflicto, que ha alterado significativamente el equilibrio regional.
Este reporte llega en un contexto de tensiones crecientes en Medio Oriente, donde incidentes recientes, como ataques con drones, han exacerbado las hostilidades. La situación sigue siendo monitoreada de cerca por actores globales, con preocupaciones sobre posibles escaladas y daños al patrimonio cultural en la región.
