Israel anuncia invasión inminente en Líbano tras destruir puentes clave sobre el río Litani
La invasión terrestre israelí del sur de Líbano podría materializarse en cuestión de horas, según las declaraciones del ministro de Defensa israelí, Israel Katz, quien este domingo ordenó a las tropas la destrucción sistemática de aldeas fronterizas libanesas, siguiendo el modelo aplicado previamente en Gaza.
Destrucción estratégica de infraestructura
Katz también instruyó completar "de inmediato" la destrucción de todos los puentes que conectan el sur de Líbano con el resto del país, una operación que comenzó la semana pasada con el bombardeo del puente Qamiya sobre el río Litani, en la autopista Tiro-Beirut. Este ataque ha dejado aislada la región sur del país, incluyendo la ciudad de Tiro, la más importante de la zona.
El objetivo oficial declarado por Israel es impedir el refuerzo de la milicia libanesa proiraní Hezbolá en la zona fronteriza, dificultando sus movimientos logísticos y de personal. La destrucción del puente Qasmiyeh sobre el río Litani, el más largo del Líbano con 140 kilómetros, representa un golpe severo a la infraestructura nacional, afectando directamente:
- La agricultura regional
- El abastecimiento de agua
- La generación de energía hidroeléctrica
"Peligrosa escalada" según el presidente libanés
El presidente de Líbano, Joseph Aoun, denunció enérgicamente los bombardeos israelíes, calificándolos como "una peligrosa escalada y una flagrante violación de la soberanía de Líbano". En declaraciones oficiales, Aoun afirmó que estos ataques "se consideran un preludio de una invasión terrestre" y amenazan la integridad territorial del país mientras ponen en riesgo la vida de civiles en la región.
La respuesta israelí se produjo poco después de que Tel Aviv anunciara su intención de bombardear viviendas próximas a comunidades israelíes en el sur de Líbano y los puentes estratégicos sobre el río Litani, consolidando una estrategia de aislamiento territorial.
Operación prolongada contra Hezbolá
El jefe del Ejército israelí, Eyal Zamir, confirmó los peores temores del presidente libanés al declarar que la operación contra Hezbolá "apenas ha comenzado" y que Israel se prepara para una operación "prolongada" en el país vecino.
"La operación contra la organización terrorista Hezbolá apenas ha comenzado; al concluir la operación en Irán, Hezbolá quedará solo y aislado", afirmó Zamir tras aprobar los planes para actuar en el Líbano.
El comandante militar reveló que en las últimas semanas de ofensiva israelí en Líbano, que ha dejado más de mil muertos en el país vecino, Israel ha atacado:
- Más de 2000 objetivos militares
- Decenas de depósitos de armas
- Cientos de miembros de Hezbolá eliminados
"Ahora nos preparamos para intensificar las operaciones terrestres y los ataques selectivos, de acuerdo con un plan organizado", explicó Zamir, añadiendo que "estamos preparados para una operación prolongada y continuaremos operando según sea necesario, tanto ofensiva como defensivamente, para garantizar la seguridad a largo plazo de los residentes del norte de Israel".
Desplazamiento masivo y ataques aéreos
Paralelamente a estas declaraciones, Israel ha desplazado de forma forzosa a aproximadamente un millón de personas de una franja de unos 45 kilómetros en el sur de Líbano, creando una crisis humanitaria de proporciones significativas. Simultáneamente, las fuerzas israelíes continúan atacando por aire diversas partes del país, incluyendo la capital, Beirut, expandiendo el conflicto más allá de las zonas fronterizas.
Esta escalada militar representa el punto más álgido de las tensiones entre Israel y Hezbolá en años, con implicaciones regionales que podrían extenderse más allá de las fronteras libanesas, especialmente considerando las conexiones de la milicia con Irán y otros actores regionales.



