México en el epicentro: Yvonne Labiaga narra su escape de la guerra en el Golfo Pérsico
La mexicana Yvonne Labiaga se encontraba en el oasis de Liwa, cerca de la frontera con Arabia Saudí y a aproximadamente 240 kilómetros de Abu Dhabi, cuando estalló el conflicto armado entre Estados Unidos, Israel e Irán el pasado 28 de febrero. Desde su posición en el sureste de la península arábiga, la capital de Emiratos Árabes Unidos se había transformado en un polo financiero y turístico global gracias al maná del petróleo, aunque siempre con la mirada puesta en la cercana costa iraní al otro lado del golfo Pérsico, temiendo la espada de Damocles del "enemigo chiita".
Una odisea para regresar a casa
"Llevamos más de cuatro años viviendo en Abu Dhabi y nunca hemos tenido la sensación de vivir en un país en peligro; al contrario, la sensación es la de Emiratos como un país próspero y seguro", declaró Labiaga en entrevista exclusiva, tras una larga odisea para salir del país que comenzó el sábado 7 de marzo. Después de varias cancelaciones de vuelos debido al cierre del espacio aéreo por lanzamientos de misiles desde Irán, logró tomar un vuelo directo a Nueva York con ayuda de un amigo piloto en Etihad, para luego, tras perder la conexión y tener que pernoctar, llegar finalmente a la Ciudad de México.
¿Fue complicada la salida del país?
"Sí, fue complicada aunque no como las imágenes de caos en el aeropuerto de la vecina Dubái, quizá por ser una ciudad más grande, con más turistas y un hub mayor. Me cancelaron varios vuelos, pero tengo un amigo piloto y logré subirme a un avión. De hecho, me sorprendió que hubiera sitios vacíos", explicó la mexicana.
Rutas alteradas y escoltas militares
¿Sentiste miedo en el avión; sobrevolaste uno de los espacios aéreos más peligrosos?
"La verdad no. Las autoridades sólo autorizaron vuelos con la certeza de que no había peligro e incluso nos escoltaron aviones militares hasta alejarnos de la región", detalló Labiaga. "Eso sí, hubo un cambio en la ruta habitual: en vez de adentrarse al golfo Pérsico el avión cruzó Arabia Saudí hacia el Mediterráneo por Egipto y de ahí al Atlántico hasta Nueva York".
¿Llegaste a ver escenas de guerra?
"Bueno, nada parecido a las imágenes en Irán o en Líbano. Estuve en el desierto los dos primeros días de guerra; luego ya en casa, de día no veíamos columnas de humo sobre la ciudad, pero de noche sí alcanzamos a ver el fuego de las defensas antiaéreas y los restos de los cohetes iraníes con los que impactaron", relató. "En cualquier caso, no es comparable con lo que vivimos en México. Para guerra, la del narco".
Sistema de alerta similar al sísmico mexicano
La mexicana describió un sistema de alerta similar al sistema de alerta sísmica de México. "Cada vez que había un ataque aéreo iraní sonaban las alarmas en los celulares y nos pedían que, ante la amenaza de misiles, nos refugiáramos en lugares seguros", explicó. Luego enviaban un segundo mensaje para anunciar que el peligro ya había pasado.
Pese a estas medidas de protección, hubo víctimas: el último parte de las autoridades, del miércoles 11 de marzo, habla de al menos seis muertos y 122 heridos. Mientras tanto, se informó que las defensas aéreas de EAU detectaron nueve misiles balísticos, de los cuales ocho fueron destruidos y uno cayó al mar.
"Tengo más miedo aquí en México"
¿No tiene miedo de regresar?
"Tengo más miedo aquí (en México). Yo me habría quedado, pero tengo una hija en Australia y un hijo en Estados Unidos y están nerviosos", confesó Labiaga. "Mi marido (que también es mexicano y es médico) trabaja en el Hospital Americano de Abu Dhabi, me dijo que me fuera. Suena drástico, pero concordamos en esto: Si vamos a morir los dos, que sea uno sólo".
La mexicana señaló que la situación anímica de la gente en Abu Dhabi está empeorando a medida que pasan los días y la guerra no se acaba. "Muchos conocidos están planeando salir. Los médicos no pueden salir por tratarse de una situación de emergencia", añadió.
"Irán está aguantando y se reserva sus mejores armas, pero mi impresión es que esto no puede durar mucho. Entonces, regresaré", concluyó Yvonne Labiaga, quien prefiere enfrentar el conflicto en el Golfo Pérsico que la violencia que azota a su país natal.
