Netanyahu revoca veto y abre el Santo Sepulcro tras polémica en Domingo de Ramos
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ordenó permitir el acceso inmediato al cardenal Pierbattista Pizzaballa a la Iglesia del Santo Sepulcro, tras una polémica decisión que impidió celebrar la misa del Domingo de Ramos. Este bloqueo en plena Semana Santa desató fuertes críticas a nivel internacional, poniendo en evidencia las tensiones religiosas en la región.
Incidente histórico en un sitio sagrado
El incidente ocurrió en la Iglesia del Santo Sepulcro, uno de los lugares más sagrados del cristianismo, donde por primera vez en siglos se impidió a autoridades religiosas encabezar la celebración del inicio de la Semana Santa. La restricción fue aplicada por la policía israelí bajo argumentos de seguridad, lo que generó reacciones inmediatas en la comunidad internacional.
La jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, calificó el hecho como una "violación de la libertad religiosa", postura respaldada por países como Italia, Francia y España. Este episodio marcó un precedente preocupante en la gestión de los espacios religiosos en Jerusalén.
Justificación de Netanyahu y contexto de tensión
A través de redes sociales, Netanyahu explicó que la decisión se tomó en medio de una escalada de tensión en Jerusalén, tras ataques con misiles atribuidos a Irán. Según el mandatario, fragmentos de proyectiles impactaron cerca de la basílica, lo que llevó a solicitar temporalmente a fieles de distintas religiones evitar acudir a sitios sagrados.
El primer ministro sostuvo que la medida buscaba proteger a los asistentes, aunque reconoció la preocupación generada por impedir la ceremonia religiosa. Sin embargo, esta justificación no fue suficiente para calmar las críticas, especialmente del Patriarcado Latino de Jerusalén, que denunció previamente que la prohibición marcó un hecho inédito al impedir una celebración central del calendario católico.
Reversión de la medida y acceso garantizado
Tras conocer el caso, Netanyahu instruyó a las autoridades permitir el ingreso sin restricciones al cardenal. Con esta decisión, el gobierno israelí busca revertir la polémica y garantizar que el patriarca pueda encabezar los servicios religiosos. Esta acción rápida intenta mitigar el daño a las relaciones internacionales y restaurar la normalidad en los ritos de Semana Santa.
Tensión religiosa en medio del conflicto regional
El hecho ocurre en un contexto de conflicto creciente en Oriente Medio, donde los ataques han elevado la preocupación por la seguridad en sitios clave de Jerusalén. La tensión religiosa se suma a las ya existentes disputas geopolíticas, creando un escenario complejo para la coexistencia pacífica en la región.
En resumen, este episodio subraya los desafíos de balancear seguridad y libertad religiosa en zonas de alto conflicto, con repercusiones que trascienden fronteras y afectan la diplomacia global.



