Declaraciones del monarca español sobre la conquista generan división política
El Rey Felipe VI de España ha generado una intensa polémica política tras reconocer que hubo "mucho abuso" durante la conquista de América. Estas declaraciones, pronunciadas durante una visita no oficial a la exposición 'La mujer en el México indígena' en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, han recibido respuestas diametralmente opuestas en el espectro político español.
Reacciones de apoyo y rechazo en el panorama político
Mientras la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, celebró las palabras del monarca como un "gesto de acercamiento", y el gobierno español del socialista Pedro Sánchez manifestó su apoyo "al 100%", la derecha y ultraderecha españolas han mostrado su descontento. El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, calificó de "disparate" hacer ahora un examen de lo ocurrido en el siglo XV, mientras destacaba la comunidad lingüística y cultural "excepcional" resultante.
Por su parte, la portavoz de Vox en el Congreso, Pepa Millán, defendió que la conquista fue "la mayor obra evangelizadora y civilizadora" de la historia, realizada "respetando los derechos y la dignidad de todos los súbditos". Esta no es la primera vez que la ultraderecha critica al Rey, quien anteriormente fue tildado de "globalista" e incluso "traidor" por sus posturas sobre Gaza y la inmigración.
Implicaciones para las relaciones bilaterales
Las declaraciones del monarca tienen especial relevancia en el contexto de las relaciones entre España y México. En octubre de 2024, el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, ya había reconocido que en la historia compartida "ha habido dolor e injusticia" hacia los pueblos originarios mexicanos. Sheinbaum celebró entonces esas palabras como "la primera vez que una autoridad del Gobierno español habla de lamentar una injusticia".
Sin embargo, persisten tensiones históricas: México había solicitado un perdón oficial a través de una carta del entonces presidente López Obrador que nunca fue respondida. Este episodio llevó a que Sheinbaum no invitara al monarca a su toma de posesión en octubre de 2024, mientras que el Gobierno español decidió no enviar representante en señal de protesta.
Posible impacto en la Cumbre Iberoamericana
La portavoz del Gobierno español, Elma Saiz, confirmó que el Ejecutivo fue informado previamente de las palabras del Rey y expresó su deseo de que la próxima Cumbre Iberoamericana en Madrid cuente con "la mayor participación posible de líderes internacionales". Sheinbaum no ha descartado acudir a este evento, aunque ha subrayado que "hay que seguir trabajando" en el proceso de reconocimiento histórico.
Desde la izquierda, la portavoz de Sumar, Verónica Martínez Barbero, consideró positivo que Felipe VI haya reconocido lo ocurrido, argumentando que esto "nos ayuda a unir más lazos con comunidades y países que son hermanos al otro lado del Atlántico".
El debate sobre el legado colonial español en América continúa así abierto, con posturas irreconciliables que reflejan las profundas divisiones políticas en la España contemporánea, mientras se buscan fórmulas para normalizar las relaciones con México y otros países latinoamericanos.
