Sheinbaum rechaza participación extraoficial de integrante de la CIDH en actos contra Cuba
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha expresado su desaprobación ante la visita de la activista cubana Rosa María Payá, integrante de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), quien participó en actos de la oposición en contra del Gobierno de Cuba sin informar previamente a las autoridades mexicanas. Durante una conferencia de prensa, Sheinbaum subrayó que, si alguien viene en nombre de la CIDH, no debe militar a favor de causas políticas, sino enfocarse en revisar quejas sobre derechos humanos.
Respeto a la libertad de expresión y rechazo a la injerencia
Sheinbaum aclaró que no es partidaria de aplicar el artículo 33 de la Constitución mexicana, que permite expulsar a extranjeros que se inmiscuyen en asuntos políticos internos. "No se trata de censurar a nadie, sino de informar", afirmó, reiterando que en México se respeta la libertad de expresión, aunque criticó que algunos medios digitales difunden falsedades con el objetivo de denostar al Gobierno.
Rosa María Payá, hija del fallecido opositor cubano Oswaldo Payá, fue elegida por la Organización de Estados Americanos (OEA) a propuesta de Estados Unidos para formar parte de la CIDH. Su participación en eventos políticos ha generado controversia en el contexto de las relaciones entre México y Cuba.
Segundo cargamento de ayuda humanitaria para Cuba
En otro tema destacado, la presidenta Sheinbaum anunció un segundo envío de ayuda humanitaria previsto para Cuba, mientras se espera que los primeros dos buques lleguen a la isla este jueves. Sheinbaum resaltó que grupos de la sociedad civil mexicana están organizando colectas populares para recoger víveres, los cuales podrían sumarse a la carga de los buques de la Marina, aunque esto aún está por confirmarse.
Mientras continúan estos esfuerzos humanitarios, el Gobierno mexicano busca negociar con Estados Unidos la posibilidad de retomar la entrega de combustible a Cuba sin enfrentar los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump, quien amenazó con sanciones a los países que ayuden a aliviar el desabastecimiento en la isla.
Este anuncio refuerza el compromiso de México con la solidaridad internacional y su postura crítica ante acciones que considera injerencistas en asuntos de otros países.



