Trump amenaza con 'tomar Cuba' y la describe como nación en ruinas
Trump amenaza con 'tomar Cuba' y la llama nación en ruinas

Trump incluye a Cuba en su lista de amenazas y presume de deseos de anexión

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha incorporado por primera vez a Cuba en su particular lista de naciones que amenaza con anexionarse, arrebatar a otros países o explotar sus recursos naturales. Durante una comparecencia de prensa en la Casa Blanca, coincidiendo con el sexto apagón nacional que sufre la isla caribeña debido al embargo petrolero ordenado por su administración, el mandatario republicano realizó declaraciones contundentes sobre sus intenciones hacia el gobierno cubano.

"Tomar Cuba sería un gran honor"

"Tomar Cuba, eso sería un gran honor. Tomar Cuba, tomar Cuba de alguna forma, sí. Ya sea liberarla o tomarla. Podría hacer lo que quisiera con ella", afirmó Trump con su característico estilo errático y contradictorio. Estas palabras representan la postura más explícita y directa que ha adoptado el presidente estadounidense respecto a sus planes para la isla, marcando un cambio significativo respecto a sus anteriores declaraciones donde simplemente sugería que Cuba caería por su propio peso mientras alentaba reformas económicas.

El mandatario republicano describió a Cuba como "una nación fracasada" que "está en ruinas", argumentando que "no tienen dinero, no tienen petróleo, no tienen nada". Al mismo tiempo, auguró que el gobierno liderado por Miguel Díaz-Canel "caerá muy pronto", contradiciendo sus propias afirmaciones sobre mantener conversaciones con las autoridades cubanas, actualmente dirigidas por un nieto de Raúl Castro.

Paralelismos con Venezuela y estrategia de negocios

Al igual que ocurrió con Venezuela, donde quedó demostrado que a la administración Trump no le interesaba especialmente un cambio de régimen autoritario hacia uno democrático, el presidente estadounidense parece inclinarse por un gobierno "domesticado" con el que se puedan establecer relaciones comerciales. Trump mencionó específicamente el caso de la chavista Delcy Rodríguez como ejemplo del tipo de gobierno con el que preferiría negociar.

"Tienen buena tierra. Tienen paisajes bonitos. Es una isla hermosa", reconoció el republicano, quien además presumió de tener amigos cubanos que se hicieron millonarios en Estados Unidos. Estas declaraciones revelan un enfoque que prioriza los intereses económicos y comerciales por encima de consideraciones ideológicas o democráticas.

Crisis energética y medidas desesperadas

El contexto de estas amenazas coincide con una grave crisis energética en Cuba, donde se registra el sexto apagón nacional desde que Trump ordenó el embargo petrolero contra la isla. En un intento desesperado por evitar el colapso total de su economía, el gobierno de La Habana parece estar dispuesto a autorizar medidas sin precedentes.

Entre las posibles soluciones que se contemplan se encuentra permitir que los cubanos de la diáspora puedan regresar a la isla, invertir en el sector privado y convertirse en propietarios de negocios. Esta apertura, aunque limitada, representaría un cambio significativo en la política económica cubana y una respuesta directa a las presiones internacionales y las sanciones estadounidenses.

Las declaraciones de Trump sobre Cuba siguen el patrón establecido con otros países como Canadá, a quien amenazó con anexionarse, Groenlandia (que pretendía arrebatar a Dinamarca) o Venezuela, cuyo régimen buscaba cambiar para explotar sus riquezas naturales. Esta postura agresiva y expansionista marca una nueva fase en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, revirtiendo el acercamiento iniciado durante la administración Obama y retornando a una retórica de confrontación que recuerda los peores momentos de la Guerra Fría.