Trump presiona a aliados para que tomen el estrecho de Ormuz en medio de la guerra con Irán
El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha elevado el tono de su retórica al instar públicamente a otras naciones a que demuestren "coraje" y tomen el control del estrecho de Ormuz, una ruta marítima crítica por donde transita más del 20% del petróleo y gas a nivel global. A través de una publicación en su red social Truth Social, Trump criticó duramente a los países que se han mantenido al margen de la ofensiva militar estadounidense e israelí contra Irán, iniciada el pasado 28 de febrero sin consulta previa con aliados.
Un llamado a la acción y una advertencia velada
En sus mensajes, Trump fue directo al señalar: "A todos esos países que no pueden conseguir combustible de aviación por el cierre del estrecho de Ormuz, como el Reino Unido, que se negó a involucrarse en la decapitación de Irán, les tengo una sugerencia: primero, compren petróleo de Estados Unidos, tenemos de sobra; y número dos, encuentren un poco de coraje tardío y vayan al estrecho y TÓMENLO". Esta declaración no solo es una exhortación, sino también una advertencia a aliados de la OTAN y Asia, quienes enfrentan graves afectaciones por la interrupción del flujo de recursos energéticos desde Oriente Medio.
Trump argumentó que, tras lo que él describe como la "aniquilación esencial" de Irán, la parte más difícil del conflicto ya ha pasado, y ahora corresponde a otras naciones asumir riesgos. "Tienen que aprender a luchar por ustedes mismos. Los Estados Unidos de América no van a estar ahí para ayudarles más, del mismo modo que no estuvieron disponibles cuando los necesitamos nosotros", lamentó el líder republicano, reflejando una postura de distanciamiento en la gestión de la crisis.
Contexto del conflicto y sus repercusiones globales
La ofensiva militar conjunta entre Estados Unidos e Israel tiene como objetivo principal, según la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, acabar con la capacidad naval, de misiles y de desarrollo nuclear del régimen iraní. Leavitt aclaró que la reapertura del estrecho de Ormuz no forma parte de las prioridades inmediatas de esta campaña, lo que deja en manos de otros países la compleja tarea de forzar militarmente el acceso a esta vía.
Irán ha cerrado el estrecho mediante ataques a petroleros, permitiendo solo el paso limitado de buques cisterna cerca de sus costas como táctica de presión económica. Esta medida ha provocado que el precio del barril de petróleo supere los 100 dólares, llevando al mundo al borde de una crisis económica y energética sin precedentes. La incertidumbre en los mercados globales se ha agravado, con repercusiones que afectan desde la aviación hasta la industria manufacturera.
Implicaciones y reacciones
La postura de Trump ha generado controversia, ya que:
- Refuerza la narrativa de que Estados Unidos prioriza sus intereses energéticos, al destacar que no depende mayoritariamente del petróleo del golfo Pérsico.
- Plantea un desafío logístico y militar para naciones como el Reino Unido, que ahora deben considerar operaciones riesgosas en una zona conflictiva.
- Podría intensificar las tensiones diplomáticas, especialmente con aliados tradicionales que esperaban mayor colaboración en la resolución de la crisis.
En resumen, el llamado de Trump a tomar el estrecho de Ormuz subraya la volatilidad del escenario geopolítico actual, donde las rutas energéticas se convierten en botines de guerra y las alianzas internacionales son puestas a prueba. La comunidad global observa con preocupación cómo este conflicto podría desencadenar una escalada mayor, con efectos duraderos en la economía y la seguridad mundial.



