Es común asociar la congestión nasal con el invierno o las alergias, pero muchas personas en Guadalajara y otras ciudades cálidas experimentan obstrucción nasal cuando el termómetro sube. Este fenómeno, conocido como rinitis vasomotora, no es alérgico y se desencadena por factores ambientales como el calor extremo y los cambios bruscos de temperatura.
¿Qué ocurre en tu cuerpo?
Al exponerte a altas temperaturas, los vasos sanguíneos de las fosas nasales se dilatan para enfriar el aire que respiras. Esta dilatación excesiva inflama los tejidos internos, reduciendo el espacio para el flujo de aire y provocando congestión.
El papel de los cambios bruscos de temperatura
El contraste entre el calor exterior y el aire acondicionado en interiores agrava el problema. Pasar de 35°C a 20°C reseca e inflama la mucosa nasal, generando una respuesta defensiva. La contaminación urbana también empeora la irritación respiratoria durante las olas de calor.
¿Cómo diferenciarlo de una alergia?
La rinitis por temperatura rara vez causa picazón en ojos o dolor de garganta. Si solo presentas congestión o goteo nasal al cambiar de ambiente, es probable que sea por el choque térmico.
Consejos para aliviar la congestión
- Hidratación: Bebe agua para mantener la mucosidad fluida.
- Regula el aire acondicionado: Mantén la temperatura entre 23 y 24°C.
- Lavados nasales: Usa solución salina para limpiar y desinflamar.
- Transiciones graduales: Cubre tu nariz con un pañuelo al pasar de calor a frío.
Entender cómo reacciona tu cuerpo al clima extremo te ayudará a proteger tus vías respiratorias. La próxima vez que el calor te cause congestión, ya sabrás cómo aliviarla.



