Embarazo en mujeres con enfermedad renal es de alto riesgo: Experto del IMSS
Embarazo con enfermedad renal es de alto riesgo: IMSS

Embarazo en mujeres con enfermedad renal representa grave peligro para madre y bebé

Cuando una mujer padece enfermedad renal, su capacidad reproductiva puede verse seriamente afectada, reduciendo drásticamente las posibilidades de lograr un embarazo. Sin embargo, cuando este milagro ocurre, se convierte en una situación de alto riesgo médico que requiere atención especializada inmediata, según advirtió el nefrólogo del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Miguel Medina Pérez.

Probabilidades reducidas y riesgos aumentados

El especialista con sede en Jalisco explicó que, aunque se recomienda preventivamente a las pacientes con insuficiencia renal evitar el embarazo, algunos casos inevitablemente ocurren. "La probabilidad de que tengan un embarazo es significativamente menor en comparación con mujeres sin la enfermedad", detalló Medina Pérez. "Y cuando se logra la gestación, lo más probable es que no llegue a término, con todas las desventajas conocidas para el recién nacido".

Vigilancia médica constante y terapias continuas

El experto enfatizó que las pacientes renales embarazadas deben recibir tratamiento oportuno durante todo su proceso gestacional, sin interrumpir bajo ninguna circunstancia el suministro de fármacos o terapias de sustitución renal. De hecho, deben continuar con su terapia de hemodiálisis para limitar el daño generado por la afectación renal, aunque las mayores complicaciones suelen presentarse en el desarrollo del bebé.

Entre los principales riesgos para el feto se encuentran:

  • Sufrimiento fetal agudo durante el desarrollo
  • Nacimiento prematuro con bajo peso
  • Necesidad de atención especializada en cunero patológico

Incremento en requerimientos médicos

Medina Pérez destacó que los requerimientos de hemodiálisis pueden duplicarse en una mujer embarazada con daño renal, necesitando mayor cantidad de sesiones de esta terapia vital. Además, la paciente nefrópata embarazada requerirá vigilancia estrecha de su presión arterial y podría necesitar transfusiones sanguíneas para garantizar niveles adecuados de hemoglobina, esenciales para la oxigenación del bebé.

Recomendaciones nutricionales y monitoreo constante

La alimentación juega un papel crucial en estos casos. La dieta de la mujer debe basarse en mayor ingesta de proteínas para garantizar el desarrollo del producto y prevenir cuadros de anemia materna. El experto señaló que también deben vigilarse constantemente:

  1. La función renal, ya que el proceso gestacional podría detonar enfermedades no conocidas previamente
  2. El aumento de funciones metabólicas durante el embarazo
  3. La retención de líquidos, que debe mantenerse controlada
  4. La presencia de proteínas en la orina, indicador de posible afectación renal

Finalmente, el nefrólogo del IMSS reiteró que, aunque la incidencia de mujeres embarazadas con nefropatía es baja en el Hospital de Especialidades (con solo uno o dos casos anuales), cada situación requiere atención multidisciplinaria y seguimiento exhaustivo para minimizar riesgos tanto para la madre como para el bebé en desarrollo.