Extensiones de pelo: un riesgo oculto para la salud según nuevo estudio
Las extensiones de cabello, utilizadas por millones de personas por razones culturales, personales y de comodidad, podrían esconder un peligroso cóctel de sustancias tóxicas. Un reciente estudio científico ha levantado la alarma al identificar más de 150 compuestos químicos en estos productos, muchos de ellos vinculados a un mayor riesgo de cáncer, alteraciones hormonales y daños al sistema inmunológico.
La investigación que expone la realidad
El estudio, liderado por investigadores del Instituto Silent Spring de Massachusetts, analizó 43 productos de extensiones de pelo muy populares en Estados Unidos, vendidos tanto en tiendas físicas como en línea. Los productos fueron clasificados según su tipo de fibra: sintéticas, principalmente polímeros plásticos, o de origen biológico, como cabello humano, plátano o seda.
Elissia Franklin, una de las autoras principales, destacó que las empresas fabricantes rara vez revelan los químicos utilizados para otorgar propiedades como resistencia al fuego, impermeabilidad o acción antimicrobiana. Esta falta de transparencia, sumada a la escasa regulación en Estados Unidos sobre el uso de sustancias químicas en productos cosméticos, impide que los consumidores conozcan los efectos a largo plazo en su salud.
Resultados alarmantes: más de 900 huellas químicas
Mediante una técnica de análisis no dirigido, el equipo detectó más de 900 huellas de sustancias químicas en las muestras. Utilizando un programa basado en aprendizaje automático, identificaron 169 compuestos de 9 tipos diferentes, entre los que se incluyen:
- Retardantes de llama
- Ftalatos
- Pesticidas
- Estireno
- Tetracloroetano
- Estannanos
De manera específica, 36 muestras contenían 17 sustancias que alteran las hormonas y están asociadas a un mayor riesgo de cáncer de mama. Casi el 10% de las muestras presentaban estannanos tóxicos en concentraciones que superan los límites establecidos por la Unión Europea, donde estas sustancias sí están reguladas.
Es preocupante que todas las muestras, excepto dos, contenían químicos peligrosos. Curiosamente, esas dos excepciones estaban correctamente etiquetadas como libres de tóxicos, mientras que otra muestra con el mismo reclamo no cumplía con lo prometido.
Impacto desproporcionado en mujeres negras
Los investigadores alertan que este cóctel químico afecta especialmente a las mujeres negras en Estados Unidos, ya que más del 70% de ellas confiesa usar extensiones de pelo, en comparación con menos del 10% de mujeres de otros grupos raciales y étnicos. Muchas las utilizan por motivos culturales y de identidad personal, lo que aumenta su exposición prolongada a estos riesgos.
Franklin concluye que se requiere una supervisión más estricta para proteger a los consumidores y motivar a las empresas a invertir en la fabricación de productos más seguros. El estudio subraya la urgente necesidad de mayor transparencia y regulación en la industria de la belleza, para evitar que la búsqueda de estética comprometa la salud pública.