Tu código postal dicta tu dieta: estudio revela la desigualdad alimentaria en México
En México, alimentarse de forma saludable dista de ser una elección cotidiana para la gran mayoría de la población. Un análisis exhaustivo realizado por la Universidad Iberoamericana, a través de su Centro Transdisciplinar Universitario para la Sustentabilidad (Centrus), ha puesto en evidencia una cruda realidad: apenas uno de cada diez mexicanos reside en entornos donde es sencillo acceder a alimentos nutritivos y frescos.
Este dato no solo refleja un problema de hábitos individuales, sino que desvela una desigualdad estructural profundamente marcada por el lugar de residencia. La investigación, liderada por el académico Juan Manuel Núñez, se centra en los denominados entornos alimentarios, es decir, los espacios donde las personas compran, preparan y consumen sus comidas diarias.
¿Qué determina realmente lo que comemos los mexicanos?
Según el estudio, factores como la proximidad de los comercios, la disponibilidad de productos frescos, los precios de los alimentos y el tiempo necesario para cocinar influyen de manera decisiva en las decisiones alimentarias de las personas. Bajo esta perspectiva, la noción de que la alimentación depende únicamente de la voluntad individual resulta ser sumamente limitada e insuficiente.
Para amplios sectores de la población, especialmente aquellos con menores ingresos, comer de manera saludable no constituye una opción realista, sino una posibilidad condicionada por las circunstancias económicas y geográficas.
El paisaje alimentario de las colonias de bajos ingresos
Las ciudades mexicanas configuran auténticos paisajes alimentarios que varían drásticamente según la zona. La distribución de supermercados, mercados tradicionales, tiendas de conveniencia y puestos callejeros define qué tipo de productos predominan en cada colonia.
En las áreas de menores ingresos, la oferta alimentaria tiende a inclinarse hacia bebidas azucaradas, botanas y comida ultraprocesada, productos que son baratos, disponibles a cualquier hora y de consumo inmediato. En marcado contraste, frutas, verduras y otros alimentos frescos aparecen con menor frecuencia, suelen tener un costo más elevado o requieren un tiempo de preparación más extenso.
El resultado es un entorno que empuja a millones de mexicanos hacia dietas poco saludables, no por preferencia personal, sino por una falta de accesibilidad real a opciones nutritivas.
La calidad de la alimentación como reflejo de la desigualdad urbana
Las consecuencias de esta disparidad alimentaria son visibles y preocupantes. El predominio de alimentos con alto contenido calórico y bajo valor nutricional está directamente vinculado con el aumento de enfermedades como la obesidad, la diabetes y diversas afecciones cardiovasculares, padecimientos que impactan con mayor fuerza a las poblaciones más vulnerables.
De esta manera, la desigualdad urbana en México no solo se mide en términos de ingresos económicos o acceso a servicios básicos, sino también en la calidad y variedad de la alimentación disponible para los ciudadanos.
Transformar los entornos para mejorar la alimentación
El análisis de la Universidad Iberoamericana insiste en que mejorar la alimentación en México requiere transformar los entornos alimentarios, no solo modificar conductas individuales. La disponibilidad de alimentos saludables, su precio asequible y su cercanía deben convertirse en ejes centrales de la planeación urbana y de las políticas públicas nacionales.
Entre las acciones propuestas para reducir esta brecha alimentaria se encuentran:
- Fortalecer los mercados locales y tradicionales.
- Ampliar la distribución de productos frescos en todas las zonas urbanas.
- Regular la presencia y promoción de alimentos ultraprocesados en áreas específicas.
En el fondo, el acceso a una alimentación adecuada y nutritiva no debería depender del código postal de residencia. Mientras las ciudades sigan organizando la oferta alimentaria de manera desigual, comer bien seguirá siendo más un privilegio para unos pocos que un derecho fundamental para todos los mexicanos.



