Calentar comida en plástico libera miles de partículas tóxicas, advierte Greenpeace
Calentar comida en plástico libera partículas tóxicas

Calentar comida en plástico libera miles de partículas tóxicas, advierte Greenpeace

Calentar la comida en envases de plástico puede liberar cientos de miles de partículas micro y nanoplásticas, según un informe reciente de Greenpeace Internacional titulado ¿Estamos fritos?. Esta práctica, común en microondas y hornos convencionales, expone a los consumidores a una mezcla de sustancias químicas peligrosas que se transfieren directamente a los alimentos.

Riesgos para la salud y falsa seguridad

Graham Forbes, director de la Campaña Global contra Plásticos de Greenpeace Estados Unidos, destacó que muchas personas creen estar tomando una decisión inocua al calentar comidas envasadas en plástico. "En realidad, estamos expuestos a una mezcla de microplásticos y sustancias químicas peligrosas que no deberían estar en nuestros alimentos", afirmó. Las etiquetas como "apto para microondas" o "apto para horno" proporcionan una falsa seguridad, ya que los productos plásticos liberan aditivos químicos como plastificantes y antioxidantes durante el calentamiento.

El informe señala que calentar recipientes de plástico en el microondas durante solo cinco minutos puede filtrar entre 326 mil y 534 mil partículas microplásticas en los alimentos, una cantidad siete veces mayor que en hornos convencionales. Además, envases viejos, rayados o reutilizados liberan casi el doble de partículas en comparación con los nuevos.

Sustancias químicas peligrosas y regulación insuficiente

Según Greenpeace, más de 4,200 sustancias químicas peligrosas se utilizan o están presentes en los plásticos, muchas de las cuales no están reguladas en envases de alimentos. Entre ellas se incluyen:

  • Bisfenoles
  • Ftalatos
  • PFAS (sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas), conocidas como "químicos eternos"
  • Metales tóxicos como el antimonio

Estas sustancias se han relacionado con cáncer, infertilidad, alteraciones hormonales y enfermedades metabólicas. Al menos 1,396 químicos plásticos en contacto con alimentos han sido detectados en el cuerpo humano, con evidencia creciente que vincula su exposición a trastornos del desarrollo neurológico, enfermedades cardiovasculares, obesidad y diabetes tipo 2.

Contexto global y llamado a la acción en México

Las comidas preparadas envasadas en plástico representan uno de los segmentos de más rápido crecimiento del sistema alimentario mundial, con un valor cercano a los 190 mil millones de dólares. En 2024, la producción global alcanzó 71 millones de toneladas, con un promedio de 12.6 kilogramos por persona. A nivel mundial, la normativa sobre microplásticos en envases alimentarios es insuficiente, y la crisis del plástico sigue un patrón similar al observado con el tabaco, el asbesto y el plomo.

México se encuentra entre los cinco principales mercados mundiales de comida preparada, junto con China, Estados Unidos, Japón y Rusia. Viridiana Lázaro, campañista de Greenpeace México, urgió a que el país tome medidas regulatorias para proteger los derechos humanos a un medio ambiente sano y a la salud pública. "Es necesario prohibir los plásticos de un solo uso y reducir la crisis de contaminación plástica", remarcó, haciendo referencia a un amparo ganado por organizaciones de la sociedad civil que insta al Poder Legislativo a aprobar leyes en este sentido.