¿Tu bebé se apoya en los muebles? Estas son las señales de que está listo para ponerse de pie
Ver a un bebé intentar ponerse de pie es uno de esos momentos que marcan el inicio de una nueva etapa, llena de emoción y preguntas inevitables para los padres. Sin embargo, antes de intentar poner de pie a tu bebé, es clave saber que la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece una ventana de desarrollo que puede extenderse hasta los 17 meses, respetando el ritmo individual de cada niño.
¿A qué edad se pone de pie un bebé según los expertos?
La OMS no establece una edad rígida para que un bebé se ponga de pie. En cambio, habla de "ventanas de logro", que son rangos amplios dentro de los cuales los niños suelen alcanzar ciertos hitos motores. En su tabla oficial de desarrollo motor, la OMS indica que pararse con ayuda puede ocurrir aproximadamente entre los 5 y 11 meses, mientras que pararse sin apoyo puede presentarse entre los 7 y 17 meses.
Esto significa que un bebé puede comenzar a intentar levantarse alrededor de los 8 o 9 meses, pero también puede hacerlo después del año sin que necesariamente exista un problema. Por su parte, UNICEF señala que hacia los 9 meses muchos bebés ya se desplazan y comienzan a apoyarse en muebles para intentar levantarse, enfatizando que cada niño tiene su propio ritmo.
Señales de que tu bebé está listo para ponerse de pie
Más que enfocarse en la edad exacta, los pediatras recomiendan observar habilidades concretas. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) insisten en vigilar el progreso funcional, no comparar con otros bebés. Algunas señales de que un bebé podría estar listo para intentar ponerse de pie incluyen:
- Se sienta sin apoyo y mantiene el equilibrio.
- Se inclina para tomar objetos sin caerse.
- Apoya las manos en muebles y empuja con las piernas.
- Soporta parte de su peso cuando lo sostienen.
- Intenta desplazarse lateralmente sujetándose de superficies.
Estas señales indican que la fuerza en piernas, cadera y tronco está madurando. Un estudio publicado en la revista Pediatrics, con participación de la Universidad de Helsinki, mostró que el desarrollo motor no ocurre en "saltos" bruscos, sino como una progresión continua que puede medirse gradualmente.
Cómo estimular a tu bebé sin forzarlo y errores comunes
Aunque no es recomendable adelantar etapas, sí es posible favorecer el desarrollo motor mediante actividades seguras y naturales. Un estudio publicado en la revista Early Human Development analizó programas de estimulación motora en bebés prematuros y encontró mejoras cuando los ejercicios eran adecuados, supervisados y respetaban el ritmo del niño. Algunas recomendaciones prácticas respaldadas por especialistas incluyen:
- Permitir tiempo de juego libre en el suelo.
- Practicar "tummy time" (tiempo boca abajo), que fortalece cuello y tronco.
- Colocar juguetes ligeramente elevados para fomentar que se impulse.
- Supervisar siempre, pero dejar que el bebé haga el esfuerzo.
Uno de los puntos con mayor respaldo científico es el riesgo asociado a ciertos dispositivos. La American Academy of Pediatrics (AAP) ha advertido que las andaderas con ruedas pueden aumentar el riesgo de lesiones, especialmente traumatismos craneales por caídas. Asimismo, el Nationwide Children’s Hospital ha documentado que muchas lesiones asociadas a andaderas involucran golpes en cabeza y cuello. Además, se estudia el "Container Baby Syndrome", término que describe posibles efectos del uso excesivo de dispositivos que limitan el movimiento natural.
¿Cuándo preocuparse y consultar al pediatra?
Aunque los rangos son amplios, existen señales que ameritan evaluación profesional. El CDC recomienda consultar si el bebé no muestra avances motores con el paso de los meses, pierde habilidades que ya había adquirido, presenta rigidez excesiva o flacidez marcada, o no soporta peso en sus piernas hacia el final del primer año.
El momento en que un bebé se pone de pie forma parte de un proceso de desarrollo que ocurre dentro de rangos amplios establecidos por organismos como la OMS. La evidencia actual señala que lo más adecuado es observar la evolución de habilidades, permitir el movimiento libre y evitar prácticas que puedan interferir con el aprendizaje natural. Si surgen dudas sobre el progreso motor, la valoración pediátrica permite evaluar el desarrollo de manera integral y determinar si todo avanza dentro de lo esperado.