Científicos japoneses descubren compuesto que acelera la recuperación del jet lag
Descubren compuesto que reduce el jet lag más rápido

Un avance científico promete revolucionar el tratamiento del desfase horario

Un equipo de investigadores en Japón ha realizado un descubrimiento significativo en el campo de la cronobiología, identificando un compuesto que podría transformar la manera en que enfrentamos el jet lag y los trastornos del sueño asociados al trabajo por turnos. Este hallazgo, publicado en la prestigiosa revista Proceedings of the National Academy of Sciences, podría ofrecer una solución más eficiente y rápida que los métodos actuales.

El mecanismo detrás del compuesto Mic-628

El compuesto, denominado Mic-628, opera directamente sobre el sistema circadiano del cuerpo, el cual regula los ciclos de sueño, vigilia y otros patrones fisiológicos diarios. A diferencia de terapias como la fototerapia o la suplementación con melatonina, que requieren una sincronización precisa, Mic-628 actúa de manera independiente al momento de su administración.

En experimentos de laboratorio, los científicos observaron que Mic-628 se une a la proteína CRY1, que normalmente inhibe los genes relacionados con el reloj biológico. Esta unión permite la reactivación de una proteína clave llamada Per1, esencial para mantener la sincronización del ritmo circadiano. Como resultado, el reloj maestro en el cerebro y los relojes periféricos en órganos como los pulmones se alinean de manera coordinada.

Resultados prometedores en modelos animales

Para evaluar la eficacia del compuesto en condiciones similares al jet lag, los investigadores realizaron pruebas con ratones. Simularon un viaje hacia el este adelantando el ciclo luz-oscuridad en seis horas, equivalente a cruzar múltiples zonas horarias. Los ratones que recibieron una dosis oral única de Mic-628 se adaptaron al nuevo horario en solo cuatro días, en contraste con los siete días requeridos por el grupo de control no tratado.

Este ajuste acelerado se vinculó a un bucle de retroalimentación que involucra a la proteína PER1, ayudando a estabilizar el nuevo ritmo de manera consistente. Los desplazamientos hacia adelante del reloj biológico, como los experimentados en viajes hacia el este o en turnos laborales tempranos, son particularmente desafiantes para el organismo, causando mayor fatiga y un período de adaptación más prolongado.

Implicaciones y perspectivas futuras

El profesor emérito Hajime Tei, de la Universidad de Kanazawa, quien lideró el estudio, destacó que Mic-628 representa un enfoque farmacológico innovador para restablecer los ritmos circadianos sin depender de una sincronización exacta. Sin embargo, los investigadores enfatizan que se necesitan más estudios para confirmar la seguridad y eficacia del compuesto en otros modelos animales y, eventualmente, en seres humanos.

Si las investigaciones futuras son exitosas, Mic-628 podría convertirse en una herramienta valiosa no solo para tratar el jet lag y los problemas de sueño por turnos, sino también para abordar otros trastornos de salud relacionados con la desalineación del reloj biológico, como ciertas enfermedades metabólicas y mentales.

Este avance subraya la importancia de la investigación científica en mejorar la calidad de vida, ofreciendo esperanza para quienes enfrentan desafíos relacionados con los ritmos circadianos en un mundo cada vez más globalizado y con horarios exigentes.