La vacuna contra la varicela: una defensa poderosa contra el virus
La vacuna contra la varicela se erige como un recurso preventivo de alta efectividad, alcanzando un 97% de eficacia para evitar casos graves de la enfermedad y reducir significativamente el riesgo de desarrollar herpes zóster en el futuro. Este biológico entrena al organismo para identificar y combatir el virus, funcionando como una herramienta esencial en la salud pública.
¿Cómo opera esta vacuna en el cuerpo humano?
Al recibir las dosis correspondientes, el sistema inmunológico aprende a defenderse contra el virus de la varicela mucho antes de que la enfermedad real pueda causar daño. Esto se traduce en:
- Síntomas leves: En caso de contagio, la fiebre es escasa y la aparición de ampollas se reduce drásticamente.
- Prevención de complicaciones: Evita problemas severos como neumonía o inflamación cerebral (encefalitis).
- Protección a largo plazo: Disminuye la probabilidad de herpes zóster en la edad adulta, una reactivación dolorosa del mismo virus.
Además, facilita una recuperación rápida y reduce el riesgo de cicatrices permanentes en la piel, según información de MedlinePlus.
Efectividad comprobada por datos científicos
Los estudios respaldan el uso masivo de esta vacuna, demostrando su eficacia contra un virus altamente contagioso. De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos:
- Posee una efectividad cercana al 90% para prevenir cualquier forma de la enfermedad.
- Reduce los contagios en más del 97% en comunidades con esquemas de vacunación completos.
- Logra que las hospitalizaciones y defunciones por varicela sean eventos extraordinarios.
- Garantiza una inmunidad sólida y duradera para la mayoría de las personas que completan el esquema médico.
Esquema de dosificación recomendado
Para construir una memoria inmunológica adecuada, se requieren dos dosis de la vacuna, siguiendo un cronograma preciso:
- La primera dosis se administra generalmente entre los 12 y 15 meses de edad.
- El refuerzo se aplica de forma rutinaria entre los 4 y 6 años para asegurar eficacia a largo plazo.
- En guarderías del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), la primera dosis ocurre a los doce meses y la segunda tres meses después.
- Personas mayores de 13 años que nunca padecieron la enfermedad necesitan dos dosis separadas por un intervalo de 28 días.
Disponibilidad en el sistema de salud mexicano
El acceso a esta vacuna es limitado en México, ya que no forma parte del esquema básico del Programa de Vacunación Universal para toda la población. Sin embargo, está disponible en:
- Guarderías del IMSS: Se otorga de forma gratuita exclusivamente en estas instalaciones para menores inscritos.
- Sector privado: Se puede adquirir en clínicas, consultorios y centros médicos privados.
La administración completa de las dos dosis no solo elimina el riesgo de hospitalización, sino que actúa como una medida preventiva a largo plazo, protegiendo contra el herpes zóster en la adultez.