Estudios del Ejército revelan impacto del estrés postraumático en militares mexicanos
Estrés postraumático en militares: estudios revelan impacto

Estudios históricos revelan impacto del estrés postraumático en militares mexicanos

Especialistas en salud mental destacan la urgente necesidad de incorporar programas de estudio específicos de psicología militar a la oferta académica del Ejército y la Marina Mexicana. Esta demanda surge tras analizar investigaciones realizadas a lo largo de décadas que documentan el impacto psicológico del combate en el personal castrense.

El estudio pionero de 1996

En 1996, un equipo de cinco médicos adscritos al Servicio de Psiquiatría del Hospital Central Militar, con apoyo de un investigador del Instituto Mexicano de Psiquiatría, condujo un estudio fundamental para determinar la prevalencia del Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) en operadores del Ejército Mexicano.

Los especialistas seleccionaron un grupo experimental de 364 militares que cumplían con criterios específicos: haber experimentado eventos traumáticos donde su vida o la de otros corrió peligro frente a estresores como acción directa en el frente de batalla. A este grupo se sumó un grupo de control de 12 soldados con diagnóstico confirmado de TEPT, totalizando 374 participantes.

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Toda la muestra fue sometida a entrevistas psiquiátricas realizadas según los lineamientos del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-III y DSM-IV) de la Asociación Psiquiátrica Americana. Además, se aplicó la Escala de Mississippi, un instrumento específicamente diseñado para diagnosticar TEPT relacionado con enfrentamientos armados, que consta de 39 pruebas donde puntajes superiores a 112 confirman el trastorno.

Los militares estudiados en 1996 habían participado en las primeras estrategias contra el narcotráfico: el Plan Canador y la Operación Cóndor, operaciones que luego los llevaron a combatir al Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Esta experiencia les permitió acumular vastas horas de combate desde los años setenta hasta los noventa.

Los resultados fueron reveladores:

  • 12 soldados del grupo experimental superaron los 112 puntos en la Escala de Mississippi
  • 236 presentaron "reacción psicológica al estresor" (60-111 puntos)
  • 29 no alcanzaron los 60 puntos

Los médicos concluyeron que la prevalencia de TEPT en el grupo experimental fue del 3.29%, porcentaje que aumentaba al 4.3% al incluir los casos previamente diagnosticados.

La era de la Guerra contra el Narco

Con el inicio de la Guerra contra el Narco en diciembre de 2006 bajo el expresidente Felipe Calderón, caracterizada por el despliegue masivo de tropas, surgió la necesidad de actualizar la investigación sobre salud mental militar.

En 2011, el Ejército realizó un segundo estudio publicado en 2016 bajo el título "Trastorno por estrés postraumático en el Ejército y Fuerza Aérea mexicanos". Esta investigación incluyó a 41 soldados internados en el Hospital Central Militar entre agosto de 2010 y febrero de 2011.

A los participantes se les aplicó una entrevista clínica psiquiátrica y cuatro instrumentos clinimétricos:

  1. Escala de Mississippi (igual que en 1996)
  2. Termómetro de distrés
  3. Lista de chequeo de síntomas de 90 preguntas (SCL-90)
  4. Escala de Síntomas de Trastorno de Estrés Postraumático (ETEPT)

Los resultados mostraron una situación más preocupante:

  • 12.19% desarrolló TEPT
  • 19.51% presentó trastorno por adaptación con "reacción depresiva prolongada"
  • 2.44% mostró "reacción aguda al estrés"

Según la Defensa Nacional, el objetivo de este estudio fue construir un programa de atención médico-psicológica para militares heridos en operaciones de alto impacto.

Patrones preocupantes y estrategias de contención

Ambos estudios revelaron dos constantes alarmantes:

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Primero, una mayor propensión al desarrollo de TEPT en los grados de tropa en comparación con oficiales superiores. Segundo, mayor riesgo en militares expuestos a más eventos traumáticos en menos tiempo, no solo para estrés postraumático sino también para otras dolencias mentales.

Tras el estudio de 2011, la Defensa implementó estrategias de contención que incluyeron:

  • Sesiones grupales de "debriefing" durante hospitalización
  • Sesiones personales de psicoterapia cognitivo-conductual
  • Psicoeducación y tratamiento psicofarmacológico personalizado

Además, tanto la Secretaría de Marina como la Defensa Nacional desarrollaron tratamientos basados en la Directiva de Intervención Temprana en Salud Mental de 2015, que incluyeron:

  1. Métodos de automonitoreo del personal
  2. Seminarios mensuales de prevención y detección temprana de TEPT
  3. Conferencias que enfatizan la importancia de no obstaculizar tratamientos

Barreras culturales y estructurales

Un obstáculo significativo identificado en los estudios es el miedo y desconfianza que exhiben los militares al responder entrevistas psicológicas. Este temor se relaciona con posibles represalias, críticas, o consecuencias para sus carreras militares.

El artículo 226 de la Ley del Instituto de Seguro Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas establece que "trastornos neuróticos, trastornos secundarios, situaciones estresantes y trastornos severos o rebeldes a tratamiento" pueden dar origen a retiro por incapacidad. Esta normativa podría explicar parte de la reticencia del personal militar a buscar ayuda psicológica.

Los expertos identifican varios factores que complican la atención a la salud mental militar:

  • Falta de más estudios públicos sobre estrés postraumático
  • Persistencia de "códigos de silencio" entre el personal
  • Inexistencia de una Licenciatura en Psicología Militar en instituciones castrenses

Estos elementos combinados atienden el fuego de la crisis de salud mental en los soldados mexicanos, según concluyen los especialistas que analizan esta problemática de décadas.