Veterano estadounidense prófugo tras acusaciones de complot contra Maduro y tráfico de armas
El veterano del ejército estadounidense Jordan Goudreau, de 49 años, se encuentra prófugo de la justicia después de que fiscales federales confirmaran su desaparición en vísperas de un juicio programado para junio de 2026 en Tampa, Florida. Goudreau enfrentaba cargos por violar las leyes de control de exportaciones de armas al conspirar para enviar armamento a Colombia sin las licencias correspondientes.
Su abogada, Marissel Descalzo, declaró ante los medios: "No sabemos dónde está", mientras los fiscales solicitaron al tribunal que se confisque la fianza de 2 millones de dólares y que se dicte sentencia en su contra por esa cantidad tras su incumplimiento de comparecer ante la justicia.
Operación fallida contra el gobierno venezolano
Goudreau, exmiembro de las fuerzas especiales y director de la empresa de seguridad Silvercorp USA, se atribuyó en 2020 la responsabilidad de una incursión marítima fallida contra Venezuela, lanzada desde Colombia, cuyo objetivo principal era derrocar al entonces presidente Nicolás Maduro. La operación dejó un saldo trágico de ocho muertos y más de una docena de detenidos, siendo calificada como un fiasco internacional por analistas y autoridades.
Este intento se produjo apenas dos meses después de que Estados Unidos acusara formalmente a Maduro de narcotráfico y ofreciera una recompensa de 15 millones de dólares por información que condujera a su captura. En 2024, Goudreau fue arrestado en territorio estadounidense y enfrentaba cargos específicos por tráfico y exportación ilegal de armas, aunque mantuvo su declaración de inocencia durante todo el proceso.
Captura de Maduro y despliegue militar en Caracas
El Pentágono confirmó oficialmente que casi 200 militares estadounidenses ingresaron a Caracas durante la madrugada del 3 de enero de 2026. La operación se centró específicamente en el complejo militar de Fuerte Tiuna, donde se encontraba Nicolás Maduro en ese momento.
El despliegue fue descrito por fuentes militares como un "ataque a gran escala" que puso fin definitivo a 13 años de gobierno chavista en Venezuela. El entonces presidente estadounidense Donald Trump siguió el operativo en tiempo real y lo calificó como un "show televisivo", subrayando así la dimensión política y mediática que rodeó la captura del mandatario venezolano.
Maduro fue trasladado inmediatamente fuera de Venezuela en un avión militar estadounidense, lo que marcó el inicio formal de un proceso judicial en territorio norteamericano que continúa desarrollándose con múltiples complejidades.
Proceso judicial contra el expresidente venezolano
El expresidente venezolano enfrenta actualmente cargos por terrorismo y narcotráfico, además de acusaciones específicas de fraude electoral en los comicios de 2024. Su primera audiencia se celebró en Nueva York, donde se declaró no culpable de todos los cargos, afirmando ante el tribunal que era "un prisionero de guerra".
Jueces federales han cuestionado repetidamente las condiciones de su reclusión en el penal de Brooklyn, añadiendo tensión adicional al ya complejo proceso judicial. La segunda audiencia, inicialmente prevista para el 17 de marzo de 2026, fue pospuesta al 26 de marzo por problemas de planificación y logística identificados por las autoridades.
La defensa legal de Maduro aceptó el cambio de fecha y el juez federal aprobó formalmente la solicitud presentada por la fiscalía, aunque sin especificar públicamente los detalles exactos de los problemas logísticos que motivaron la postergación.
Relevancia de Delcy Rodríguez en el escenario político
Tras la captura de Nicolás Maduro, la figura de Delcy Rodríguez, exvicepresidenta y una de las líderes más influyentes del chavismo, ha cobrado relevancia significativa en el escenario político venezolano e internacional. Estados Unidos la considera parte fundamental del entramado político y económico que sostuvo al régimen chavista durante años.
Su nombre aparece de manera recurrente en investigaciones relacionadas con corrupción y vínculos internacionales cuestionables. La relación entre Washington y Delcy Rodríguez es abiertamente de confrontación, mientras el gobierno estadounidense la señala como responsable de mantener redes de poder vinculadas al narcotráfico y al financiamiento ilícito.
Paralelamente, ella se ha convertido en la principal voz de resistencia del chavismo en foros internacionales, denunciando consistentemente la intervención militar como una violación flagrante de la soberanía venezolana y manteniendo una postura crítica frente a las acciones del gobierno norteamericano.



