Operativo masivo desmantela red de anexos irregulares en el Estado de México
En una acción coordinada sin precedentes, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) y la Guardia Nacional (GN) ejecutaron un amplio operativo que resultó en el aseguramiento de 53 anexos irregulares distribuidos en diversos municipios de la entidad. Este despliegue de fuerzas de seguridad tuvo como objetivo principal la erradicación de centros de rehabilitación clandestinos que operaban al margen de la ley, vulnerando los derechos fundamentales de las personas internadas.
Rescate de más de mil personas en condiciones deplorables
Durante las intervenciones, las autoridades lograron rescatar a aproximadamente 1,200 individuos que se encontraban en situación de vulnerabilidad dentro de estos establecimientos. Los reportes iniciales indican que las condiciones de internamiento eran precarias e inhumanas, con carencias en servicios básicos como alimentación adecuada, atención médica y espacios dignos. Muchos de los rescatados presentaban signos evidentes de abandono y negligencia, lo que subraya la urgencia de estas intervenciones.
Municipios con mayor incidencia de anexos clandestinos
El operativo se concentró en municipios donde se había detectado una alta concentración de estos centros ilegales. Entre las localidades intervenidas se encuentran:
- Ecatepec: Considerado uno de los focos rojos por el número de anexos irregulares.
- Nezahualcóyotl: Otra zona con una significativa presencia de estos establecimientos.
- Toluca: La capital del estado también registró intervenciones en varios puntos.
- Chimalhuacán: Municipio donde se aseguraron múltiples instalaciones.
La distribución geográfica de los anexos sugiere una operación organizada que aprovechaba las zonas urbanas densamente pobladas para operar de manera discreta.
Falta de regulación y supervisión en centros de rehabilitación
Este caso pone en evidencia las graves fallas en la regulación y supervisión de los centros de rehabilitación en el país. Los anexos intervenidos carecían de autorizaciones sanitarias, permisos de operación y protocolos de atención profesional. En muchos casos, los familiares de los internos, desesperados por la falta de opciones accesibles y reguladas, recurrían a estos lugares sin conocer las condiciones reales en las que operaban.
Las autoridades han iniciado investigaciones penales contra los responsables de estos centros, quienes podrían enfrentar cargos por privación ilegal de la libertad, trata de personas y operación de establecimientos sin licencia. Además, se está brindando apoyo psicológico y médico a las personas rescatadas, con el fin de facilitar su reintegración familiar y social.
Llamado a la acción y prevención futura
Este operativo sirve como un llamado de atención a las autoridades estatales y federales para fortalecer los mecanismos de control y supervisión de los centros de rehabilitación. Es imperativo que se implementen políticas públicas que garanticen el acceso a tratamientos dignos y profesionales para las personas con adicciones, evitando así que más familias caigan en las redes de estos establecimientos ilegales.
La colaboración entre la FGJEM y la Guardia Nacional demuestra que, con una estrategia coordinada, es posible combatir eficazmente estas prácticas que atentan contra los derechos humanos. Sin embargo, el reto sigue siendo grande, ya que se estima que aún existen numerosos anexos irregulares operando en la sombra en todo el territorio nacional.



