Lyle y Erik Menéndez: 35 años tras las rejas tras el asesinato de sus padres
Lyle y Erik Menéndez: vida en prisión tras asesinato

Lyle y Erik Menéndez: tres décadas de encarcelamiento tras un crimen que conmocionó a Estados Unidos

Han transcurrido 35 años desde que los titulares de prensa revelaron a Lyle y Erik Menéndez como los responsables del brutal asesinato de sus padres, José Enrique Menéndez y Mary Louise ‘Kitty’ Anderson. Este caso, que capturó la atención nacional por sus escalofriantes detalles, ha resurgido con el estreno de la serie documental de Netflix, Monstruos: la historia de Lyle y Erik Menéndez, lanzada el 19 de septiembre de 2024.

El juicio y la condena: un debate entre defensa propia y motivos económicos

En 1996, después de un proceso judicial ampliamente cubierto por los medios, los hermanos fueron declarados culpables de asesinato en primer grado. A lo largo de las audiencias, Lyle y Erik argumentaron que el crimen fue cometido en defensa propia, alegando haber sufrido abuso sexual, psicológico y físico por parte de su padre. Sin embargo, los fiscales presentaron una teoría alternativa: los hermanos estaban motivados por razones financieras, buscando apoderarse de la herencia familiar.

Esta sospecha se intensificó cuando, tras la muerte de sus padres, Lyle y Erik comenzaron a gastar grandes sumas de dinero en artículos de lujo, como relojes Rolex y automóviles costosos. El primer juicio terminó en un jurado sin veredicto, pero un segundo proceso en 1995 resultó en su condena a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.

La vida tras las rejas: separación, reunión y adaptación

Inicialmente, los hermanos fueron enviados a prisiones separadas: Lyle a la prisión estatal de Mule Creek y Erik al centro penitenciario Richard J. Donovan en San Diego. No fue hasta 2018, después de más de 20 años, que fueron reunidos en la misma institución. Según el periodista Robert Rand, quien ha seguido el caso desde 1989, la reunión fue conmovedora, con los hermanos abrazándose en silencio y llorando.

Actualmente, ambos residen en una sección de la prisión conocida como Echo Yard, donde participan en programas educativos y de rehabilitación. Esta área ofrece:

  • Clases de arte y manejo del enojo.
  • Mayor libertad en comparación con otras partes de la prisión.
  • Privilegios para recibir visitas y realizar llamadas telefónicas.

Relaciones personales y apelaciones legales

De manera sorprendente, los hermanos han encontrado el amor mientras cumplen su sentencia. Erik se casó en 1999 con Tammy Saccoman, quien le escribía cartas durante su encarcelamiento. Por su parte, Lyle ha contraído matrimonio en dos ocasiones: primero con la modelo Anna Eriksson y luego, en 2003, con Rebecca Sneed, una periodista que posteriormente se convirtió en abogada.

A lo largo de los años, Lyle y Erik han intentado múltiples apelaciones, todas denegadas hasta la fecha. En 2023, presentaron una nueva solicitud basada en el testimonio de Roy Rosselló, exmiembro de la banda Menudo, quien afirmó haber sido abusado por José Menéndez cuando tenía 14 años. Aunque esta evidencia fue destacada en la docuserie Menéndez + Menudo: Boys Betrayed, no ha logrado alterar su situación legal.

La serie de Netflix revive este caso complejo, explorando no solo los hechos del crimen, sino también las vidas de los hermanos en prisión y sus continuos esfuerzos por obtener justicia. Con el paso del tiempo, el legado de los Menéndez sigue siendo un tema de debate público, cuestionando los límites entre la defensa personal y la culpabilidad penal.