Propietarios de Leones de Yucatán denuncian intento de extorsión usando nombre de Proceso
Denuncian extorsión a dueños de Leones de Yucatán usando Proceso

Propietarios de Leones de Yucatán denuncian intento de extorsión utilizando nombre de Proceso

Los empresarios Juan José y Erick Arellano Hernández, propietarios del equipo profesional de béisbol Leones de Yucatán, han presentado una denuncia formal ante el medio Proceso donde exponen lo que describen como un claro intento de extorsión. Según su testimonio, el nombre de esta reconocida casa editorial fue utilizado como mecanismo de presión para solicitarles una importante suma de dinero.

La solicitud de cinco millones de pesos

En entrevista exclusiva con Proceso, Juan José Arellano reveló que Rodrigo Ángel Flores Amezcua, quien se identifica en su perfil de LinkedIn como director de asuntos institucionales de Walmart, le habría solicitado cinco millones de pesos a cambio de garantizar que Proceso no volviera a publicar una nota periodística difundida originalmente en el año 2017.

"Nos plantearon que si no entregábamos cinco millones de pesos, Proceso podría volver a sacar aquella información que nos afectó hace años", señaló Arellano Hernández, quien mantuvo comunicación directa con Flores Amezcua sobre este asunto.

Antecedentes: la publicación de 2017

En 2017, Proceso publicó una investigación periodística relacionada con el bloqueo de cuentas de empresas vinculadas a los hermanos Arellano Hernández. De acuerdo con información oficial de la época, a petición de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) ordenó el congelamiento de cuentas empresariales como parte de indagatorias por presuntas operaciones con recursos de procedencia ilícita.

El primer bloqueo ocurrió en 2015 y el segundo en 2016. La UIF, encabezada entonces por Alberto Bazbaz Sacal, contrató a un despacho internacional de auditoría para revisar la operación de empresas del grupo ArHe, consorcio propiedad de los Arellano Hernández.

Proceso tuvo acceso a documentación relacionada con dichas actuaciones oficiales y publicó la nota correspondiente en ese contexto específico. Años después, tras resoluciones administrativas y judiciales, las cuentas fueron desbloqueadas y no se presentó denuncia penal en contra de los empresarios.

Los detalles del presunto intento de extorsión

En días recientes, Juan José Arellano pudo acreditar que la directora de Relaciones Públicas y Medios de su grupo ArHe, Jazmín Miñón, sostuvo una reunión presencial con Rodrigo Ángel Flores Amezcua en el estado de Sinaloa. En esa reunión, según la versión de los Arellano, Flores Amezcua habría planteado que podía "evitar" una nueva publicación de Proceso a cambio de la entrega de cinco millones de pesos.

"Lo que nos dijeron es que tenían manera de influir para que no se retomara el tema que sería perjudicial para nosotros; mismo que quedó resuelto hace años ante la autoridad competente", señaló Juan José Arellano.

Acciones emprendidas por los empresarios

Los empresarios afirmaron que, ante esa situación, optaron por contactar directamente a Proceso para informar de lo ocurrido. "Nosotros sabemos del rigor de su medio que hasta nos ha pegado, también conocemos a su reportera de deportes Beatriz Pereyra y sabíamos que Proceso no se conduce así, por lo que optamos por buscarlos directamente para denunciar este asunto", relató Juan José Arellano.

Arellano anunció que presentaría una denuncia de hechos ante las autoridades competentes para que se investigue el presunto intento de extorsión. "Nosotros no vamos a entregar dinero alguno. Si alguien está utilizando el nombre de un medio como Proceso para presionar, eso debe aclararse ante la ley y así lo haremos", afirmó con determinación.

Derecho de réplica y deslinde institucional

Proceso buscó a Rodrigo Ángel Flores Amezcua para ofrecerle su derecho de réplica respecto de los señalamientos formulados por los empresarios. En comunicación con este medio, no negó de manera expresa las acusaciones y solicitó un plazo para fijar su postura. Transcurrido el tiempo acordado, no envió respuesta adicional ni versión formal de los hechos.

Comprometido con la independencia que le dio origen y sentido, Proceso se deslinda de manera absoluta de cualquier gestión, intermediación, negociación o solicitud de recursos económicos vinculada a la publicación, reedición o supresión de contenidos periodísticos. Ninguna persona ajena a la estructura editorial y administrativa de esta casa puede representar, negociar o influir en sus decisiones informativas.

Posición editorial de Proceso

Proceso hace pública esta información con tres propósitos fundamentales:

  1. Deslindar formalmente al medio, a sus dueños y reporteros de cualquier conducta ilícita atribuida a terceros.
  2. Dejar constancia de que su nombre no puede ser utilizado como instrumento de presión.
  3. Transparentar ante sus lectores cualquier intento de vincularlo con prácticas ajenas a su ejercicio periodístico.

La denuncia pública constituye un mecanismo de transparencia y protección tanto para el medio como para sus audiencias, reafirmando que las determinaciones editoriales se adoptan con base en criterios periodísticos y de interés público, no mediante acuerdos económicos ni presiones externas.