Defensora de animales es hallada sin vida en Tultitlán tras intensa búsqueda
La comunidad de rescatistas y defensores de derechos humanos en México se encuentra consternada tras el hallazgo sin vida de Diana Belén García Alfaro, una defensora de animales de 37 años que había sido reportada como desaparecida desde el 19 de marzo en el municipio de Tultitlán, Estado de México. El cuerpo de la mujer, conocida en redes sociales como Anaid Bel, fue localizado el pasado 25 de marzo, según confirmaron autoridades de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM).
Historial de amenazas y denuncias ignoradas
García Alfaro había documentado exhaustivamente, tanto en sus redes sociales como mediante denuncias formales, el acoso constante y las amenazas de muerte que recibía presuntamente por parte de sus vecinos. En videos publicados semanas e incluso días antes de su desaparición, la defensora aparecía llorando y expresando su desesperación ante la situación de intimidación que enfrentaba.
"Espero que de verdad me puedan ayudar para no terminar siendo un número más y mis perritos no terminen siendo víctimas de estos delincuentes asesinos", escribió en una de sus últimas publicaciones en redes sociales, donde también explicaba que, por limitaciones económicas, le resultaba imposible mudarse del domicilio en Tultitlán donde residía.
Denuncias contra autoridades locales
La defensora señaló en múltiples ocasiones que sus agresores eran familiares de policías municipales de Tultitlán, acusando a las fuerzas locales de no solo ignorar sus llamados de auxilio, sino de brindar apoyo a quienes la acosaban. En algunos de sus videos, García Alfaro llegó a solicitar ayuda directa a la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, por lo que describía como una presunta colusión de las autoridades.
Pese a este panorama, la mujer mantuvo sus esfuerzos dentro del sistema legal. El 14 de noviembre de 2024, inició un proceso formal ante las autoridades estatales, y posteriormente interpuso una nueva denuncia penal ante la falta de respuesta institucional. Sin embargo, la protección nunca llegó.
Violencia contra sus animales y vivienda
En sus testimonios públicos, Diana mostró videos con lesiones visibles en su rostro y denunció el asesinato de al menos tres de sus animales rescatados. "Me la mataron y nadie nos ayudó porque pensaron que yo mentía, que yo solo quería lucrar y miren, yo decía la verdad. Uno más, ya van tres", declaró la rescatista en una publicación de Facebook.
En lugar de solicitar dinero, la defensora pedía donaciones de alimento para sus perros y una chapa para asegurar la puerta de su casa, ya que la suya había sido violentada por sus agresores en múltiples ocasiones.
Reacciones institucionales y activistas
La Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México ha calificado el crimen como un feminicidio y un ataque directo contra una mujer defensora. Colectivos rescatistas han señalado que el asesinato de Diana Belén evidencia cómo, en México, defender la vida de los animales se ha convertido en una actividad de alto riesgo que el Estado no protege adecuadamente.
Durante la conferencia mañanera del 31 de marzo, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se pronunció sobre el caso, calificándolo como "muy doloroso" y admitiendo la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección para quienes denuncian a través de redes sociales.
Investigaciones en curso y silencio municipal
Hasta el momento, la FGJEM continúa con las investigaciones correspondientes, mientras el gobierno municipal de Tultitlán, encabezado por Ana María Castro Fernández, mantiene un silencio absoluto sobre el crimen. No hay personas detenidas en relación con el caso, lo que ha generado exigencias de grupos activistas para que se esclarezcan los hechos y no queden en la impunidad.
La búsqueda de Diana Belén García Alfaro había sido activada formalmente por la Fiscalía estatal tras su desaparición en las inmediaciones de la colonia Sierra de Guadalupe, pero los esfuerzos iniciales no tuvieron éxito hasta el hallazgo de su cuerpo seis días después.



