Multitudinaria protesta feminista en Morelos en el Día Internacional de la Mujer
Miles de mujeres inundaron las calles de Morelos este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, en una movilización masiva que exigió justicia por los casos de Kimberly Joselin Ramos y Karol Toledo Gómez, ambas estudiantes de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), víctimas de desaparición y feminicidio con menos de una semana de diferencia entre sus casos.
La indignación se toma las calles de Cuernavaca
La protesta inició en el Campus Chamilpa de la UAEM, donde estudiantes mantienen un campamento en la Torre de Rectoría desde hace siete días. El contingente, que se fortaleció con la incorporación de madres de víctimas y mujeres solidarias, recorrió la Avenida Universidad y Emiliano Zapata hasta la Glorieta de Tlaltenango, donde miles más vestidas de negro con paliacates morados y verdes aguardaban con cartulinas y mantas de protesta.
Entre las consignas que resonaron destacaron: "Kimberly, escucha, esta es tu lucha" y "Justicia para Karol". Una manta morada con la leyenda "Feminismo contra toda guerra" encabezaba la marcha, seguida de un bordado con los nombres de mujeres víctimas de feminicidio a lo largo de los años.
Los rostros detrás de la indignación
La protesta visibilizó múltiples casos de violencia feminicida en Morelos, estado que mantiene activa la Alerta de Violencia de Género (AVG) desde agosto de 2015 y que ocupa los primeros lugares nacionales en este delito.
- Karime Rodríguez, madre de Aylin Rodríguez (estudiante de Psicología de la UAEM víctima de feminicidio en 2025), exigió justicia y lamentó que, a casi un año del caso, la investigación apenas registre avances.
- Nancy González, amiga de Itzel Zurisaday Sánchez Valdez (desaparecida desde julio de 2024 en Tlaltenango), denunció la falta de apoyo gubernamental en las búsquedas y la ausencia de detenidos casi dos años después.
Las pancartas llevaban mensajes contundentes: "Las mujeres merecemos vivir seguras, libres y sin violencia", "Que ser mujer deje de ser una condena" y "No nací mujer para morir por serlo".
Intervenciones y enfrentamiento simbólico con el poder
Durante el recorrido, las manifestantes realizaron intervenciones de iconoclasia en:
- El centro de salud IMSS-Bienestar en Tlaltenango
- Establecimientos comerciales
- El antiguo Congreso de Morelos
Al llegar al centro histórico de Cuernavaca, el Ensamble de Re-Percusión Wamazo se encontró con gigantescas vallas de hierro que intentaban bloquear el acceso a la Plaza de Armas. En respuesta, comenzaron a golpearlas con baquetas y manos, llenando el aire con un estruendo que resonaba junto a sus consignas.
La Plaza de Armas frente al Palacio de Gobierno se llenó en segundos. Las vallas de acero, que las manifestantes interpretaron como símbolo de la distancia entre la gobernadora Margarita González Saravia y las mujeres morelenses, fueron rodeadas e intervenidas con pancartas que exigían justicia y relataban historias de violencia.
Acciones directas y pronunciamiento contundente
Sin aviso previo, el bloque negro intervino con fuego el Palacio de Gobierno, lanzando pintura y un artefacto que encendió una columna, además de piedras y golpes con martillos. La acción generó euforia entre las asistentes, que coreaban: "¡Esas morras sí me representan!"
En paralelo, otro grupo escaló el monumento al general Emiliano Zapata, también blindado, generando la misma reacción emocionada entre la multitud.
Por primera vez en la protesta, se escucharon consignas directas contra la gobernadora: "Margarita, Margarita, ¿dónde estás? Chingas a tu madre, dónde estés", mostrando rechazo a la respuesta tardía del gobierno ante la desaparición y feminicidio de Kimberly.
El pronunciamiento oficial: denuncia sistémica
El Comité Permanente de la Marcha del 8M leyó un pronunciamiento que acusó directamente al Estado de no proteger la vida de las mujeres ni garantizar justicia. Denunciaron:
- La indiferencia de las autoridades hacia las familias de víctimas
- La negativa de diputados a despenalizar el aborto
- La dilación de procesos de investigación en casos de violencia vicaria
- La reproducción de violencia en espacios religiosos
"Estas barreras reflejan cómo las autoridades nos condenan a enfrentar una guerra que parece diseñada para exterminarnos", señalaron respecto a las vallas instaladas en la Plaza de Armas.
La movilización cerró con la consigna "Feminismos contra toda guerra" y la entonación colectiva de la "Canción sin miedo" de Vivir Quintana, himno de las mujeres en lucha en América Latina, reafirmando que tomar las calles es una acción de resistencia y memoria frente a la falta de protección estatal.



