Exmandatario surcoreano recibe cadena perpetua por intento de insurrección
Un tribunal de la capital surcoreana dictó este jueves una sentencia histórica contra el expresidente Yoon Suk Yeol, condenándolo a prisión perpetua por encabezar un intento de insurrección al declarar la ley marcial a finales de 2024. El fallo judicial marca un capítulo crucial en la democracia de Corea del Sur.
Intento de paralizar el poder legislativo
La Corte del Distrito Central de Seúl determinó que Yoon, de 65 años, intentó paralizar la Asamblea Nacional enviando militares al recinto legislativo para silenciar a sus opositores políticos. "La intención era paralizar la asamblea por un período considerable", afirmó el juez Ji Gwi-yeon durante la lectura de la sentencia.
El magistrado destacó que "la declaración de ley marcial resultó en enormes costos sociales, y es difícil encontrar alguna indicación de que el acusado haya mostrado arrepentimiento por ello". Por esta razón, el tribunal decidió imponer la pena máxima disponible para el delito de insurrección.
Seis horas que cambiaron la historia
Los hechos se remontan a la noche del 3 de diciembre de 2024, cuando Yoon apareció en televisión nacional para anunciar la medida extraordinaria. En su mensaje, citó amenazas poco claras de influencia norcoreana y peligrosas "fuerzas antiestatales" como justificación para suspender el gobierno civil e iniciar el mando militar.
Sin embargo, la ley marcial fue levantada apenas seis horas después, cuando diputados de la oposición, ayudados por manifestantes, consiguieron romper el cerco de las fuerzas de seguridad y votar con carácter de urgencia para revertir la medida del entonces presidente.
Consecuencias políticas y judiciales
El fallo judicial tiene múltiples dimensiones:
- Yoon fue destituido de su cargo, detenido y acusado de una serie de crímenes que incluyen insurrección y obstrucción de la justicia
- El exministro de Defensa Kim Yong-hyun recibió una sentencia de 30 años de prisión por su participación en la crisis
- Los fiscales habían solicitado inicialmente la pena de muerte para el expresidente, el castigo máximo contemplado en la ley surcoreana para insurrección
- Yoon ya había sido condenado previamente a cinco años de prisión por delitos menores relacionados con el caso
Reacciones y contexto histórico
Miles de simpatizantes se congregaron frente al tribunal capitalino con pancartas que decían "Yoon, grande de nuevo" o "Retiren los cargos contra el presidente Yoon", mientras policías vestidos con chaquetas color neón se desplegaron para prevenir disturbios.
El expresidente conservador, quien ha estado en régimen de aislamiento, niega haber actuado mal y asegura que sus acciones pretendían "salvaguardar la libertad" y restaurar el orden constitucional frente a lo que llamó una "dictadura legislativa" encabezada por la oposición.
La fiscalía, por su parte, lo acusó de dirigir una "insurrección" impulsado por un "deseo de poder orientada a la dictadura y el mando de largo plazo". Este fallido intento revivió los recuerdos de los golpes militares que sacudieron a Corea del Sur entre 1960 y 1980, contrastando con la imagen actual del país como faro de democracia y estabilidad en Asia.