Intensifican búsqueda de fosas clandestinas en Jáltipan, Veracruz tras hallazgo de restos humanos
Las autoridades de Veracruz han intensificado la búsqueda de fosas clandestinas en el municipio de Jáltipan, luego del descubrimiento de restos humanos en la comunidad El Cocuital durante la primera semana de febrero. Este hallazgo, realizado en un paraje de difícil acceso, ha reactivado las alertas de violencia en el sur del estado, una zona donde grupos delictivos mantienen una disputa abierta por el control del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec.
Despliegue de fuerzas estatales y presión de colectivos
El descubrimiento detonó un despliegue masivo de peritos y fuerzas estatales, ante la posibilidad de que existan más puntos de inhumación clandestina en áreas rurales. El secretario de Gobierno, Ricardo Ahued, confirmó ante los medios que "son más de cinco" los cuerpos encontrados hasta el momento. Además, reconoció la presión ejercida por colectivos de búsqueda, quienes vigilan los trabajos y exigen una aceleración en la identificación de los restos humanos.
Las autoridades locales reportaron inicialmente siete cuerpos localizados en el punto conocido como Cocuital, pero también se investiga otro predio en la comunidad Emiliano Zapata, donde se han identificado "puntos positivos" que sugieren la presencia de más fosas.
Violencia en aumento en el sur de Veracruz
En un contexto de creciente inseguridad, la noche del martes en Coatzacoalcos, un ataque armado en el establecimiento Los Chonchitos, ubicado en la colonia Antonio Luna, dejó un saldo de una persona muerta y dos heridas. Se presume que tanto el fallecido como las demás víctimas son estudiantes del Instituto Tecnológico de la zona.
La magnitud de la violencia en la región obligó al gobierno de Rocío Nahle a trasladar la Mesa de Seguridad a Coatzacoalcos, donde la mandataria estatal reconoció que "el sur de Veracruz requiere atención prioritaria en seguridad", a más de un año de haber asumido el cargo.
Patrón de violencia en el Corredor Interoceánico
La presencia de fosas en Jáltipan no es un hecho aislado, sino parte de un patrón de violencia que se ha intensificado desde enero en municipios ubicados en la franja del corredor transístmico. Aquí, la delincuencia organizada busca controlar rutas carreteras, obra pública, cobro de piso y territorios rurales.
- El 4 de enero, en el rancho Montecristo, localidad de Aguilera, Sayula de Alemán, fueron hallados cuatro hombres decapitados con huellas de tortura.
- A mediados de enero, en Minatitlán, se registraron dos homicidios en un mismo fin de semana, incluyendo el de un empleado de CMAS.
- A finales de enero, en Las Choapas, fue localizado el cuerpo de un hombre ejecutado en una zona rural.
- También a finales de enero, se reportó el secuestro de dos empresarios y un taxista en el fraccionamiento Los Mangos; uno fue encontrado moribundo y falleció en el hospital, mientras los otros dos permanecen desaparecidos y se presume que podrían estar entre las víctimas de las fosas de Jáltipan.
El martes 10 de febrero, habitantes de la región de Minatitlán reportaron el hallazgo de un cuerpo maniatado y con huellas de tortura en el tramo Nuevo Teapa-Cosoleacaque, cuya identidad aún no ha sido establecida.
Conclusión: Un entramado territorial de violencia
Los hechos registrados desde enero muestran que la violencia se focaliza en municipios atravesados por el Corredor Interoceánico, donde confluyen intereses criminales por el control de rutas, territorios y economías locales. Las fosas de Jáltipan, la masacre de Sayula, el ataque en Cosoleacaque y las amenazas en Acayucan forman parte de un mismo entramado territorial que exige una respuesta urgente y coordinada por parte de las autoridades.